A quien nos lee,
si quieres apoyar nuestro trabajo te invitamos a suscribirte a la edición impresa.

SUSCRÍBETE

Semanas atrás en la revista Etcétera analicé la estrategia de comunicación y el discurso de cuatro mandatarios populistas de Asia: Recep Tayyip Erdogan (1954), presidente de Turquía; Narendra Damodardas Modi (1950), primer ministro de la India; Rodrigo Duterte (1945), presidente de Filipinas, y Prayuth Chan-o-cha (1954), primer ministro del Reino de Tailandia.

Los cuatro son nacionalistas, conservadores y de tradición religiosa distinta. Erdogan se educó en el islamismo; Modi en el hinduismo; Prayuth Chan-o-cha en el budismo, y Duterte en colegios católicos. Erdogan y Modi hacen constante manifestación de su práctica religiosa.

Son también líderes indiscutibles de sus partidos: Erdogan fundó el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) en 2001; Modi controla el partido nacionalista Bharatiya Janata (BJP); Duterte el Partido Democrático Filipino-Poder Popular, y Prayuth se hizo del poder a través de un golpe de Estado, que luego legalizó.

Entre los populistas asiáticos hay diferencias más pronunciadas que entre los populistas latinoamericanos y europeos esto, entre otras cosas, por el lugar del mundo en el que se encuentran sus países; por su origen, historia, formación, cultura, religión, pero también por su manera de acceder al poder.

Ilustración: Jonathan Rosas

Lo común en el marco de la gran estrategia

La gran estrategia se traduce a partir de estrategias operativas compartidas que son:

• Presentarse como los únicos garantes de llevar a su país a la grandeza que se merecen. Con ellos todo será diferente.

• Ofrecerse como los hombres fuertes que se requiere para resolver los problemas del país. No hay otros.

• Hacerse pasar como hombres del pueblo. Vienen de él y a él se deben.

• Concentrar el poder. Intento permanente de controlar a los otros poderes del Estado.

• Violentar con frecuencia el orden jurídico. Desprecio a las instituciones democráticas. Están sobre la ley.

• Cambiar a conveniencia su ideología y principios.

• Promover el nacionalismo a ultranza.

• Celebrar el pasado mítico de sus países.

• Utilizar la religión como medio de control de los sectores populares (Erdogan, Modi y Prayuth).

• Relación clientelar con los sectores populares a través de la entrega directa de dádivas sociales.

• Utilizar intensivamente todos los medios de comunicación en la promoción de su imagen y la de su gobierno. Control de los medios.

• Comunicarse de manera directa (programas de radio y televisión).

• Presionar e incluso perseguir a los periodistas, intelectuales independientes e integrantes de la oposición.

• Acusar a la oposición de “traidora” y de servir “a oscuros intereses extranjeros”.

• Rechazar de manera sistemática la más mínima crítica. Ser intolerante.

• Construir enemigos imaginarios, que supuestamente atentan contra el proyecto de cambio del país.

Lo común en el marco del discurso

Hago una distinción entre la forma y el contenido del discurso propio de los líderes populistas.

Forma

• Tienen gran capacidad de conectar con los sectores populares. Empatía.

• Utilizan su carisma para entrar en contacto con los sectores populares. Dramatización de la política.

• Saben manejar las emociones de los sectores populares; transforman sus sentimientos en apoyo incondicional a ellos y lo que hacen.

• Prometen soluciones simples e ineficientes a problemas complejos.

Contenido

En el marco de las estrategias operativas algunos de los temas más comunes son:

• Rechazo al establishment de la política y los políticos del pasado.

• Mencionan que son hombres del pueblo, que hablan su mismo lenguaje.

• Insisten en que dicen lo que antes otros no se atrevieron.

• Plantean el dilema de si estás conmigo o contra mí.

• Dicen combatir la corrupción, aunque sean gobiernos corruptos.

• Aseguran que enfrentan la violencia y la inseguridad.

Lo que los diferencia

Hay semejanzas, pero también diferencias entre los líderes populistas. Para el caso, los cuatro son nacionalistas y conservadores. Identifico entre éstas las siguientes:

Erdogan

• Se presenta como víctima de las injusticias de “los de arriba”. Ha sido perseguido y humillado por los poderosos debido a su compromiso con el pueblo.

• Opera una revancha personal contra las élites económicas y culturales que no aceptaron su victoria cuando llegó al poder.

Modi

• Promueve la hegemonía del nacionalismo hindú en una versión conocida como la “modidad”, que ha reemplazado a la hinduidad beligerante por una que atempere el radicalismo.

Duterte

• De manera abierta invita al asesinato de traficantes y drogadictos como política de Estado. Alienta a policías y civiles a cometer esos homicidios.

• En 2016, para celebrar su victoria, dijo: “Siéntanse libres de llamarnos o hágalo usted mismo, si tiene un arma […] abátalos y les daré una medalla”.

Prayuth

• A los periodistas y los medios les pide que no informen sobre hechos de la realidad y fallas del gobierno porque eso puede afectar al país. Y si alguien las publica tendrá que ser responsable de sus efectos.

• La Constitución, que hizo aprobar en 2015, establece que todo lo hecho por él es legal, constitucional y concluyente. Y también que puede permanecer en el poder por tiempo indefinido.

• Para él las mujeres son amas de casa y madres que deben quedarse en el hogar. Y de ellas dice que “que son caramelos o postres que se deben envolver muy bien”. Por eso deben usar ropa adecuada.

• Compone canciones. Cada año su gobierno ha dado a conocer una que siempre tiene gran difusión en la radio.

Fin del mandato

De acuerdo a la Constitución que impuso, Prayuth, dictador y primer ministro del Reino de Tailandia, puede quedarse en el poder hasta que muera. Duterte, el presidente de Filipinas, termina su mandato en 2022 y la Constitución no le permite un segundo mandato como presidente. Ya anunció que al término de su gestión se retira de la política.

La India es la democracia más grande del mundo y Modi va a respetar la Constitución. En 2019 fue electo para un segundo mandato. Se puede mantener en el cargo siempre que gane las elecciones que son cada cinco años. Erdogan, ahora presidente de Turquía, fue primer ministro por once años (2002-2011), y en 2014 presidente. En 2017 se reformó la Constitución para transformar el cargo presidencial, antes sólo ceremonial, a uno con grandes poderes. Fue electo en 2018. El mandato es por siete años y puede haber una reelección.

 

 

Rubén Aguilar Valenzuela

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.