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En México iniciamos 2020 con movilizaciones feministas sin precedentes. La rabia acumulada por décadas frente a una violencia de género que no parece tener fin se sumó al desdén de las autoridades ante los reclamos de libertad y de justicia de colectivos, organizaciones y mujeres de distintas edades y poblaciones. En esos primeros meses de 2020, dos feminicidios avivaron el reclamo de justicia. Primero, Íngrid Escamilla fue asesinada por su pareja a sus 25 años y fotos de su cadáver se exhibieron en medios de comunicación, revictimizándola y fomentando el morbo ante tal brutalidad. Y en el mismo mes, Fátima, de sólo 7 años, fue sustraída saliendo de la escuela y tres días más tarde encontrada muerta con señales de violación y de tortura.

Ilustración: Víctor Solís

El presidente López Obrador fue cuestionado en varias ocasiones sobre las medidas que estaba tomando para acabar con los feminicidios, dando lugar a respuestas lamentables que hicieron claro su desdén por el tema y contribuyeron a generar una mayor indignación entre la población en general y el movimiento feminista en particular.

Después llegó el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y la convocatoria a tomar las calles creció. Tan sólo en Ciudad de México se calcula que más de 80 000 manifestantes llenaron las calles.1 Las movilizaciones en todo el país —acompañadas también por una movilización sin precedentes en América Latina y el mundo— fueron históricas. Para el día siguiente, se convocó el Paro Nacional de Mujeres, con la intención de que éstas se abstuvieran de participar en sus actividades cotidianas por un día. De acuerdo con estimaciones publicadas en medios de comunicación, participaron aproximadamente 70 % de las mujeres.2 El impacto económico se calcula en 30 000 millones de pesos aproximadamente.3

La situación era terrible, pero nos sabíamos juntas y acompañadas. La respuesta abrumadora a los llamados a movilizarnos nos llenaba de fuerza y de orgullo. Sabíamos que existía un virus proveniente de Wuhan que mantenía a dicha ciudad en cuarentena, pero todavía se sentía lejano y no imaginábamos lo que traería unas semanas después. Y luego llegó la pandemia y con ella las medidas para hacer frente a la emergencia sanitaria, como el distanciamiento social y el confinamiento, lo que incrementó en más de 80 % las llamadas a causa de violencias de género.4 En medio de la incertidumbre social y sanitaria, las protestas en las calles se pusieron en pausa un tiempo, pero las violaciones a los derechos de las mujeres no sólo no cesaron, sino que en algunos casos se recrudecieron, lo que llevó a que en septiembre se reactivaran las protestas en espacios públicos.

El 4 de septiembre de 2020, tras una reunión entre la presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra, y familiares de víctimas de violaciones a derechos humanos, Marcela Alemán, madre de una niña que fue abusada sexualmente, se amarró a una silla negándose a abandonar el lugar hasta que el caso de su hija se resolviera. Más víctimas y colectivos feministas se unieron a la protesta que concluyó en la toma de las instalaciones, con el objetivo de convertirlas en un refugio para víctimas.5 Este acto inspiró la toma simbólica de instalaciones de comisiones de derechos humanos en otras entidades federativas, como Veracruz, Michoacán y Tabasco.6

Entre estas acciones destaca el caso de Ecatepec, donde el 11 de septiembre alrededor de veinte manifestantes que habían tomado de manera pacífica las instalaciones de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México fueron desalojadas violentamente por aproximadamente treinta policías.7 Las manifestantes reportaron ser detenidas y trasladadas en vehículos no oficiales; las imágenes del desalojo se viralizaron en redes sociales y llevaron a activistas y medios de comunicación a exigir a la fiscalía del estado aclarar los hechos y dar información acerca del paradero de las personas detenidas. Diez horas después, las personas fueron liberadas.8

El 28 de septiembre se convocaron diversas manifestaciones a lo largo del país, ante las cuales hubo una respuesta intimidante y desproporcionada de las fuerzas de seguridad pública. Primero, una manifestación en Ciudad de México se encontró con una presencia excesiva de elementos de seguridad, episodios de en capsulamiento y uso de gas lacrimógeno en contra de las manifestantes.9 En Xalapa, periodistas reportaron el uso de gas en contra de las mujeres manifestantes, así como empujones y forcejeos y otras agresiones por parte de la policía.10 En Tijuana, mujeres y periodistas manifestaron que fueron agredidas por elementos de la policía, así como uso de gas, jaloneos y otras agresiones físicas y verbales.11

A dichas acciones se sumaron también las tomas simbólicas de dos congresos locales: el 24 de noviembre, un grupo de jóvenes llevó a cabo la toma pacífica del Congreso de Puebla. Entre sus demandas se incluyó la Interrupción Legal del Embarazo —iniciativa que el Congreso había rechazado en octubre de 2019— y la erradicación de la violencia de género en las escuelas. Por su parte, el 27 de noviembre, colectivas feministas tomaron el Congreso de Quintana Roo como respuesta a la represión policial que se llevó a cabo una semana antes frente a la Fiscalía local en Cancún en el marco de una protesta por el feminicidio de Alexis, una joven de 20 años reportada desaparecida por su familia y encontrada muerta unos días después de forma brutal. En dicha protesta, se reportaron diversos excesos de las fuerzas policiacas, incluidos disparos al aire que hirieron a dos personas.12

Además de una imperiosa exigencia de justicia, el común denominador de estas protestas fue, lamentablemente, el uso desproporcionado de la fuerza pública como respuesta del Estado, en lugar de privilegiar el diálogo y acciones para solucionar reclamos que llevan años sin ser atendidos de manera adecuada.

Las movilizaciones feministas en 2020 no se limitaron a las calles: a lo largo del año se convocaron otras formas de movilización, como los pañuelazos y campañas virtuales, en los que participaron miles de mujeres y personas a favor de la despenalización del aborto. Entre ellas destacan los pañuelazos que se realizaron con motivo de los trece años de la despenalización del aborto en Ciudad de México; del Día de Acción Global por el Aborto Legal y Seguro, y el del 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos, y en apoyo a las compañeras del movimiento feminista en Argentina para la despenalización del aborto que fue aprobada a finales de 2020.

Un 8 de marzo muy distinto se aproxima en 2021. Uno que nos encuentra con un país lleno de pérdidas y de dolor por una pandemia que no se termina. Al mismo tiempo, uno donde la violencia no se detiene, en donde cualquier mujer puede desaparecer como lo hizo Wendy al tomar carretera una mañana para visitar a su familia en Guadalajara. Vivimos también en un país en el que Morena felicita al Congreso argentino por la reciente despenalización del aborto, mientras que el aborto en México sigue siendo un delito. Sin embargo, la fuerza y determinación de decenas de miles de mujeres sigue y se fortalece día a día, a pesar de la pandemia, a pesar de la violencia, a pesar del Estado: juntas somos más fuertes.

 

Rebeca Ramos
Abogada feminista. Es la directora ejecutiva de GIRE.

Isabel Fulda
Tiene una maestría en Teoría Legal y Política del University College London. Es subdirectora de GIRE.


1‘Nos quitaron todo, hasta el miedo’: así fue la marcha del 8 de marzo en la CDMX”, Milenio, 9 de marzo de 2020.

2Éstas son las empresas, instituciones y autoridades que apoyan #UnDíaSinNosotras”, Forbes México, 21 de febrero de 2020.

3#UnDíaSinNosotras se reflejó en 30 000 millones de pesos”, Forbes México, 10 de marzo de 2020.

4 Observatorio género y COVID-19 en México.

5Esto es lo que sabemos sobre la toma de las instalaciones de la CNDH por colectivos feministas”, El Financiero, 7 de septiembre de 2020.

6Tras dos semanas, feministas liberan oficinas de la CNDH”, Redacción, 18 de septiembre de 2020.

7Feministas de Ecatepec denuncian a policías”, La Jornada, 23 de septiembre de 2020.

8Esto es lo que sabemos sobre la toma feminista y su desalojo de la CODHEM en Ecatepec”, El Financiero,11 de septiembre de 2020.

9Gobierno capitalino violó derechos humanos de feministas: AI”, La Razón, 29 de septiembre de 2020.

10Entre fuerte operativo policiaco, feministas piden aborto legal en Xalapa, Veracruz”, Animal Político, 28 de septiembre de 2020.

11Detienen a ocho mujeres en manifestación del 28S en Tijuana, BC; una está desaparecida”, Animal Político, 29 de septiembre de 2020.

12  “Policías disparan para dispersar protestas por asesinatos de mujeres en Cancún; al menos 4 heridos”, Animal Político, 9 de noviembre de 2020.