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~El perro es un invento de los dioses. Jenofonte.

~Cosa extraña: se enseña la templanza a los perros y no se les puede enseñar a los hombres. La Fontaine

~¿Me permite, al menos, que lleve a mi perro? Duque de Enghien, en el momento de ser ejecutado.

~¿Por qué al ver cruzar a un perro perdido por una de nuestras tumultuosas calles, me sacude el corazón? ¿Por qué ver a esta bestia ir y volver, olfateando el mundo, asustada, desamparada, al no encontrar a su amo, me causa esta piedad tan teñida de angustia? Emile Zola.

~Es mi más sincero admirador: me quiere sin haberme leído jamás. Rudyard Kipling.

~“¿El automóvil, señor? ¿Cómo le podría explicar el efecto de esta máquina diabólica sobre los nervios de un perro bien constituido? Es más fuerte que yo, señor, tengo que ladrar. Tengo que ladrar”. Georges Duhamel.

Ilustración: Gonzalo Tassier

~Todos los perros, cuando están en apuros, bostezan. Truman Capote.

~Podré hacer trampas y cerrar los ojos con todas mis fuerzas, pero siempre habrá en algún lugar un perro perdido que me impedirá ser feliz. Jean Anouilh.

Fuente: Para los amantes de los perros. Editorial Aguamarina, Madrid, 1994.