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En 1959 Jeanne-Paule Marie Deckers de veinticinco años entró a un convento belga de hermanas dominicas y se convirtió en la hermana Luc-Gabrielle. Se le permitió tocar una guitarra acústica; lo hacía tan bien que sus superioras la animaron a grabar un disco, lo cual llevó a cabo en 1961 en los estudios Philips de Bruselas. Una de sus canciones, “Dominique”, salió al público como sencillo y ella aceptó el consejo y se cambió el nombre a Soeur Sourire, o Hermana Sonrisa.

La canción se volvió un éxito en Bélgica, Europa y Estados Unidos y a ella la apodaron la Monja Cantante. “Dominique” es sin duda el primer y único sencillo sobre el padre fundador de la orden de los dominicos, cantada en francés, que se haya vuelto un éxito internacional. [En México hubo una versión ripiosa y muy pegajosa que iba: “Dominique-nique-nique / pobremente por ahí/ va él cantando amor. /Y en lo alegre de su canto / solamente habla de Dios, /de la pa-la-bra de Dios”. La hermana Luc-Gabrielle empezó a salir en televisión. Luego del asesinato de Kennedy en noviembre de 1963 el público eligió la inocencia cantora de la monja y su canción se mantuvo en primer sitio de popularidad hasta que el disco With the Beatles vino a desbancarla. La monja hizo una gira mundial y regresó al convento; ahí le llegaron las noticias de que “Dominique” había ganado un Grammy por Mejor Góspel o Canción Religiosa y que su álbum había vendido dos millones de copias. Todo el dinero fue para el convento.

En 1966 Debbie Reynolds estelarizó la película The Singing Nun, pero para entonces la hermana Luc-Gabrielle ya no era tan dócil; la película le pareció una “absoluta idiotez”. Se salió del convento, regresó a su viejo apodo antes de monja y se quedó en “Jeannine” Deckers para hacer carrera de cantante ya sin monja. Sus canciones se volvieron radicales: hizo una de protesta contra la actitud de la Iglesia católica romana ante el control de la natalidad, titulada “Gloria a Dios por la píldora dorada”; y otra, “La Hermana Sonrisa ha muerto”. Ninguna pegó.

En los 1970 su álbum No soy una estrella en el Cielo tampoco pegó. Para entonces vivía ya con una mujer; habían hecho votos de castidad y sólo transformaron su sala en una capilla. Como la música no funcionaba ella empezó a dar clases a niños discapacitados. A principios de los 1980 las autoridades de Bélgica la persiguieron por 63 000 dólares de impuestos atrasados que debía por las ventas de sus discos. Pero ella ya no tenía dinero y, no sin razón, dijo que fueran a cobrarle al convento al que había otorgado todas sus regalías. Necesitada de dinero regrabó “Dominique” en un ritmo de heavy disco, pero fue un fracaso.

En abril de 1985 Deckers y su compañera Annie Berchet, o “Hermana Annie”, se suicidaron juntas en el departamento que compartían en Wavre, cerca de  Bruselas. “Nos vamos juntas a encontrarnos con nuestro Padre Dios”, decía su nota de suicidio. “Sólo él puede salvarnos de este desastre financiero”.

Fuente: Craig Brown, One Two Three Four. The Beatles in Time. 4th Estate/ HarperCollins, London, 2020.