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Midas de todos los arroyos, diría Quevedo: lo que tocan lo estropean. Así actúan los encargados de vigilar la Función Pública empezando por su secretaria, Irma Eréndira Sandoval. De eso trata el delirante castigo que le han impuesto a Nexos. Digo mal: no es delirante, se trata de un acoso político en contra de un medio crítico y un grupo de escritores y periodistas que no comparten la demolición institucional que este gobierno inició hace dos años, cuando ganó sobradamente las elecciones.

El asunto es así: la razón social Nexos. Sociedad Ciencia y Literatura cobija dos empresas culturales, la revista Nexos y la editorial Cal y Arena. Así y entonces, la revista ha sido agredida, por un lado, y la editorial puesta contra la pared.

Hace años, no sé si 15, los accionistas de la empresa decidimos fusionar ambas empresas para darle mayor solidez comercial y cultural a nuestros contenidos. Unir y fortalecer. Así, desapareció Aguilar, León y Cal Editores y se fusionó con Nexos. Sociedad Ciencia y Literatura.

La suspensión de dos años que le impide a Nexos cualquier trato comercial con el Estado incluye a una editorial que lleva publicando 32 años contra viento y marea.

Como todas la editoriales, Cal y Arena cerró sus puertas cuatro meses para hacer oficina en casa cuando empezó la pesadilla de la pandemia. En consecuencia no recibió un peso de ingresos y sus gastos no desaparecieron. Ninguno de los empleados dejó de trabajar en distintos proyectos editoriales e hicimos al menos tres lanzamientos en línea.

La editorial tiene amigos y amigas que cerraron filas para vencer los estragos de la pandemia. En esas estábamos cuando de golpe y porrazo me encontré con la novedad de que Cal y Arena no podrá venderles libros al FCE, a Educal, clientes históricos, ni sentarse a la mesa de la Dirección de Bibliotecas para hacerles alguna propuesta.

Por un enredo burocrático saldado hace dos años, la Función Publica ha acosado una opción cultural y en consecuencia a los libros de los escritores que forman parte de esta aventura. Que se anote en actas, no las de La Función Pública, sino en las de la historia del régimen obradorista.

Les anticipo, no vamos a cerrar Cal y Arena. A veces el mundo editorial también se llama trabajo, imaginación y solidaridad.

 

Rafael Pérez Gay


Cal y Arena es parte de la familia Nexos. Si quieres solidarizarte con una editorial independiente que publica incontables obras de calidad, piensa en comprar uno de los libros de su catálogo.

 

Un comentario en “Cal y arena

  1. Vivo en Alemania desde 1963 y conozco bien tales prácticas. Son las que imperaban en la RDA y eran ejecutadas por la Stasi. Hoy la RDA hace treinta años que no existe y los archivos de la Stasi están a la disposición de quienes fueron afectados por la sucesora de la Gestapo. ¡Ánimo, pues, Rafael! No voy a parafrasear el tango y soltar el disparate de que “un sexenio no es nada”, pero burla burlando ya van dos años del que padecen ahora. Sursum corda!

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