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La organización Puebla Contra la Corrupción y la Impunidad ha publicado recientemente una trilogía de libros que realizan un minucioso análisis del sistema electoral poblano durante las últimas décadas: desde los negocios oscuros hasta los fraudes a la democracia, pasando por el uso del aparato estatal para fines ilegales.
Compartimos un fragmento del tercer volumen, que resulta una introducción más que pertinente al tema.

Un antiguo operador priísta

En el 2019 los partidos se colapsan en su voto, ante un abstencionismo brutal. Acción Nacional y Morena pierden miles y miles de votos. El Partido del Trabajo y el Verde lo aumentan. Al candidato de Morena lo salva el voto rural y la operación de poderes fácticos del PRI que apuestan por la opción de Morena. Es el escenario general del 2019. Es importante comprender la parte de la maquinaria electoral al servicio del poder y el dinero. No hacerlo así lleva a no entender nada.

El siguiente es el testimonio de un político que desde los años 80 ha participado como funcionario del aparato para el control de las elecciones desde las oficinas del gobernador del estado de Puebla. Para el PRI cuando era el partido hegemónico. Para el PAN en la era Moreno Valle. Para Morena y el candidato Miguel Barbosa en la elección de 2019.


¿Qué pasó en el 2019? La operación de Jorge Estefan Chidiac

Lo que sucedió es que candidato de Morena, Luis Miguel Barbosa, obtiene un menor número de votos que el candidato del PAN, Enrique Cárdenas; menor, menos votos. El candidato de Morena gana por los votos del PT y del Verde. Por eso ganó. Ahora, qué es lo que ocurrió: en la Sierra Norte y en el sur de estado la mayor parte de electores votó por Barbosa. Cabe mencionar dos factores: el primero, en parte, la gente decía: “Ya estamos huérfanos, pues a votar por el que viene, ya no nos queda otra”, y porque además no conocían al candidato del PAN, que no fue hasta esos niveles de las regiones del norte y del sur del estado. Pero el segundo factor que es el más importante, fue el financiamiento que se les dio a través de la secretaría de Finanzas. Jorge Estefan de por sí dominaba toda la zona sur del estado de Puebla.

A muchos les llegó la lana en efectivo, directo. Estefan lo hizo con operadores de diversos partidos del estado, ellos mismos dicen cuánto les dio. Ese es el más poderoso medio para el voto. La gente no votó por ideologías. Primero votó porque ya estaban huérfanos, ya estaban muertos. Segundo, por el dinero, que es lo que la gente siempre espera. No es la primera vez. Desde 1917 hasta la fecha, siempre se ha obtenido el triunfo a cambio de dinero, todas las elecciones, todas. Será muy raro que alguna elección se gane sin ningún tipo de recurso, pero en general todas las demás elecciones no se ganan si no hay lana.

¿Cómo operaba Jorge Estefan Chidiac? Dándoles atole. Para eso están sus auxiliares electorales, los que van con la gente y le dicen, “Oye, necesitamos que nos reúnas a la gente”, ¿Aquí cuántos electores tienes?, ¿cuánto dinero te hace falta? Ahí están diez, veinte mil pesos, para que tu familia vote por nuestro partido.

Posiblemente Estefan ya no va a ser candidato, aunque luego las cosas cambian. Barbosa ya no le dio juego porque se dio cuenta de que en el gobierno interino desviaron dinero con obras y licitaciones, licitaciones que por cierto las hacían por año cuando ese gobierno fue únicamente de seis meses.

El proceso electoral de 2019

¿Qué pasó en el 2019? Aunque el PAN mandó gente para realizar la misma operación de compra de votos, ya mucha gente no aceptó; los dirigentes, los líderes, los que hacían el trabajo, los huérfanos, pues, esos ya no aceptaron la lana. ¿Por qué? Porque ya no existía un líder, un PAN dividdo y la única opción fue Enrique Cárdenas, éste sin necesidad de comprar nada. Ellos hubieran ganado si se hubieran organizado bien y si Cárdenas no hubiera andado de remolón. Cárdenas por eso no sirvió como candidato, ahí se necesitaba uno que hubiera actuado con decisión y que estuviera dispuesto a todo.

Los operadores del 2018 en el 2019 como el exdiputado federal, Eukid Castañón se hicieron a un lado en el 2019. Pero gente como Silvia Argüello sí participó con Barbosa. Muchos de los priístas que habían intervenido como principales operadores con Rafael se fueron con Barbosa. Si platicabas con la gente de los distritos te decían: “Me pidieron que jalara con Barbosa”. Todos se fueron, pagados, por supuesto.

Ilustración: Gonzalo Tassier

La estructura de Moreno Valle

Todo lo maneja una estructura. Rafael la construyó siendo secretario de Finanzas y Desarrollo Social, diputado local, federal y senador. En esa época de Secretario de Finanza, capacitó a su círculo más cercano en materia electoral.

La ingeniería no es ciencia ficción. Se trabaja con computadoras y se analiza todo sección por sección, el estado entero. Se parte de los resultados de las elecciones anteriores, la del 2015, por ejemplo, y se compara, y se dice, ah, aquí necesitamos gente preparada. ¿Cómo puede ser esto? Ah, es que el Organismo Electoral estaba pagado por Rafael, él colocó a todos. Tienes que partir que sin la participación de los funcionarios electorales en los distritos y municipios esto no se puede hacer, sin ellos nunca haces las cosas. Pero eso también pasa en Francia o Estados Unidos. El que más lana tiene, el que más apoyos tiene, ese va a ser el candidato, y es el que va a ganar. Ahí está el caso de Trump.

Los candidatos que mejor salen en las encuestas no siempre ganan, ya que se necesita mucho dinero para poder ganar, y así, la gente que lo va a seguir; pero si no hay lana, pues entonces no tiene posibilidades de ganar.

Se dice que en las reuniones que sostenía Rafael con los candidatos llegaban bolsas de lana. Eran bien pendejos, cómo le hicieron. Para qué lo hacían delante de las personas que estaban ahí. Bolsas de dinero en efectivo. El dinero nunca se les dio a los candidatos ahí. Salían y ahí se los daban, además se les entregaba propaganda y les pagaban la publicidad a los candidatos.

En esas reuniones con Rafael estaban normalmente los presidentes de los partidos de la coalición y la gente de su confianza.

Cuando Moreno Valle veía al candidato, siempre les preguntaba: Oye, ¿tiene cuentas pendientes? Bueno, en menos de 48 horas todo será aprobado en el Congreso del estado. La cuenta pública, ésa es la herramienta de un gobernador. Por eso los gobernadores son todopoderosos. Y eso también se hereda desde hace tiempo.

Moreno Valle habrá gastado unos diez mil millones en el 2018, y no era nada para él. Las encuestas, sus libros y luego dale dinero a cada candidato. Es difícil saber cuánto se llevó cada distrito, pero piensa en Teziutlán, ese Peredo tiene toda la lana, Moreno Valle no necesitó darle, por eso lo escogió.

Es normal, la gente se va con el que gana, con el que puede, es la voluntad humana, es intrínseco al ser humano. Son chapulines, es la naturaleza humana, no prevalece la ideología, el raciocinio es orden, dinero y poder.

¡Los cinco partidos son míos, Rafael!

En 2018 se escogieron a los mejores candidatos, se tuvieron candidatos en todos los municipios. A los candidatos a presidentes municipales se les decía: “A ver ¿ya tienes a tus representantes?, a ver, ¿Propietario o suplente?, ¿y a éste de dónde lo sacaste?” Así tenían que hablar uno por uno con ellos, y registrarlos, porque si no se les olvidaba, “¿Y este qué es tuyo o qué, ¿Qué hizo? No. no, ponme otro y ya.” Porque haces como un muestreo, si realmente te están dando buenas personas para que vigilen, la coalición se organizó bien y se tuvieron todas las actas de todo el estado.

Pero lo importante es cómo logró eso Rafael. Rafael entrevistaba a todos los presidentes municipales, pues les decía a los presidentes, él mismo en persona, en sus mesas de trabajo: “Eres un pendejo, mira, mira la encuesta, te van a chingar, no van a ganar…” Y le decía al candidato: “¿Tú qué?” “No, señor, yo sí voy a ganar”, le contestaban, decían que iban a ganar. Y Rafael: “¿Y los representantes ya los tienes o no los tienes?” Y el otro: “No, todavía no, pero ya los vamos a juntar” “¿Tienes dinero?”, preguntaba Rafael y le respondían que sí, o que no, y algunos le decían que necesitaban dinero para dárselos a sus representantes, los que van a convencer a los de los otros partidos, para que ellos, calladitos, no digan nada. Para eso es el dinero, por supuesto.

Había un esquema local. Los Valencia en Venustiano Carranza, los Vázquez en Teziutlán. Es el mismo esquema. Los segundos, tenían primero el coordinador que le mandaban del centro para ver si cumplía con las cosas: primero, los representantes de las casillas, si ya había hablado con Pedrito y con Juanito, es decir, con los líderes. Eso no es más que un resabio de lo que se originó desde hace décadas, mítines inmensos, puros hombres sombrerudos, él conocía a cada uno de los líderes. Así ha sido entonces, tienes que conocer a los líderes, quiénes son los meros meros en cada lugar.

La gubernatura, lo demás no importa

Al senador del PAN, al final lo que le importaba era la gubernatura y el Congreso, lo demás, que se lo cargue la chingada, “yo no sé, ustedes van a ver”. Eso les decía. Él analizaba las encuestas, veía a los buenos candidatos, y decía: “no, no, éste no, éste es para el PAN, MC, CP, PSI, PRD, según fuera el caso, tú busca a otro.” Y así cambiaba a varios candidatos. No se le decía nada. No se podía uno oponer.

En esas reuniones de Rafael iban los representantes de los partidos y sus asesores, o alguien que él invitaba, como los abogados del Comité Nacional del PAN, que iban a ver cómo se iba desarrollando el proceso, y si iba a haber recursos, ellos pudieran resolverlos. Ese fue el procedimiento y así fue como operó y obtuvo la victoria.

Omar Blancarte, del PRI al PAN

Por lo que se sabe él trabajó muchos años en el PRI, se hizo en el PRI. Por supuesto, él aprendió cómo se hacía todo esto. Pero el de la ingeniería electoral siempre era Eukid y el ejecutor era Omar Blancarte. Él se fue porque le ofrecieron mucho más dinero que el que tenía con el PRI. Por eso se fue con Moreno Valle, a invitación de éste. A lo mejor en el PRI le pagaban veinte, veinticinco, y allá cincuenta o más, mejor para él, y con ellos él iba a ser jefe. En el PRI él no era el que mandaba.

La autoridad electoral también le entra

Esa es una parte, la otra es la de la participación de la autoridad electoral, que también había sido puesta por Moreno Valle. Desde aquí arriba hasta el nivel de nombramiento de los funcionarios de las mesas directivas de casilla.

Se tiene a la gente para cubrir todo el estado. Está el jefe y hay un operador por cada distrito electoral y ese operador tiene a sus auxiliares, así se controla cada sección y cada casilla. No es que cada uno de los representantes en la casilla sea parte de la estructura. No, el INE dice: yo soy el presidente del comité distrital y ya tenemos  a los presidentes de los comités municipales electorales, estos dependen del INE, pero ¿qué debe hacer el INE?, verificar que realmente fueran gente imparcial, pero no lo son, eran del PAN cuando fue la elección de 2018, puestos entre otros por el presidente municipal, el presidente del PAN, etcétera. Así siempre se han integrado las casillas, y así ocurrió en el 2018. En el 2018 se votó a favor de Martha Érika, la estructura toda era de ellos, por eso la gran diferencia entre los votos para ella y los de Barbosa. Y claro que se les paga. Formalmente les paga el instituto sus dos mil o tres mil pesos, pero aparte lo que les da el partido, lo que quiera darles para que los ayude. ¿Y cómo les va a ayudar? A la hora en que van a firmar el acta de resultados, el acta de escrutinio y cómputo, ellos ya saben que van a invitar a los representantes de los otros partidos, ya están de acuerdo con los representantes de los partidos, ya les hablaron desde días antes de la elección, ya les dieron su lana, firman el acta antes de que se inicie la votación, ya nomás se encargan de poner los resultados, o se ponen los resultados antes incluso de la elección. Esto ocurrió en el 2018. En este mismo año la operación para Martha Érika fue perfecta, universal.

Así pasó también con un alto funcionario que le encargó a su gente los distritos de Puebla capital. Sólo se ganó en uno de los seis distritos que conforman el municipio. Bueno, no perdió él, sino a quienes se los encargaron, por ejemplo, Guillermo, que, teniendo toda la experiencia, siendo secretario del snte, diputado, se le asignó un distrito y lo perdió, teniendo todos los recursos. Es decir, el funcionario logró el triunfo en un solo distrito. En uno de los distritos por parte de Morena les dimos a la gente para que hicieran la operación, ahí el coordinador que se puso, pudo ganar. Un delegado dijo: “Es que no completamos los representantes de casilla”. ¿Pues cuántos quieres o qué?, que son 200 y tantas casillas, bien, les dieron los nombres para tener a todos los representantes en todas las casillas.

Al final, todo se mueve con dinero

Y aquí en México, como lo es en Estados Unidos, las elecciones están al mejor postor. El mejor ejemplo es Trump. Veamos la historia de Puebla. Maximino quería ser candidato antes de Mijares, pero Calles apoyó a éste. Entró de interino Gustavo Ariza, un extraordinario abogado, que era el secretario de gobierno. Después lo mandó matar Maximino porque le ganó un pleito por los terrenos de Agua Azul, no se los pudo quitar a sus dueños. Maximino no tenía lana para su campaña, tuvo que acudir con un señor de nombre Rosendo Cortés, que había recogido bolsas de dinero cuando pasó Venustiano Carranza por rumbo de Acatzingo en el ferrocarril,

Maximino, fue a ver a Rosendo que apenas sabía leer y escribir y que acabó de diputado y senador por Puebla, en recompensa de Maximino. El dinero lo hace todo, absolutamente todo, poder y dinero; al revés, dinero y poder. No hay ley. amlo ahora va a cambiar a estos consejeros electorales, va a poner a gente suya. Ya les bajó el presupuesto al INE, pero por el otro lado se les da su recurso, y ya.

¿…Y el cuarto poder? Los medios de comunicación te ayudan a subir o a que te chinguen, muchos están centaveados.

Eso pasa también en la religión. El cardenal Norberto Rivera, cuando era obispo en Tehuacán, no hacía nada que no le autorizara Socorrito, porque ella era la que le daba el dinero. Cerró los seminarios que preparaban curas para la liberación. El obispo Sánchez llegó por Norberto. ¿Y los Legionarios de Cristo?, ellos movían la lana para Juan Pablo ii… Pero bueno, todo eso se hace por dinero. En la política, en el ejército, en la iglesia.

La operación en tiempos del PRI

El gobernador tenía el control de todo. Por eso el Presidente de la República y el Comité Nacional del PRI mandan un delegado para ver que se estaban haciendo bien las cosas. El delegado mandaba, el gobernador mandaba, les daban su coche, su lana, y ya. Pero eso ya pasó. La gente ya le perdió la confianza al PRI.

El delegado del PRI llegaba a la capital del estado y el gobernador decía: hospédenlo en el mejor hotel, póngale su camioneta, sus asistentes, sus choferes. Todo eso para que el delegado cumpliera las instrucciones del gobernador. Lo mismo pasa con la iglesia y con los empresarios.

Antorcha

El caso de Antorcha Campesina, es un caso muy peculiar, siempre apoyó al PRI a cambio de muchos favores que se le daban a esta organización, entre los cuales siempre les otorgaban candidaturas a sus integrantes, cosa curiosa que en el 2019 ya no apoyaron al PRI, sus razones tendrían.

La condición humana

Cuando Reyes Heroles se dio cuenta de que la olla exprés estaba por reventar, modifican la ley electoral. Esto sigue pasando, todo esto, nunca va a bastar la ley para impedir que se manipulen las elecciones. Nunca. Analicemos la elección de Benedicto xvi, Juan Pablo le sopló al oído a los cardenales, yo quiero que sea este hombre, es fiel a mí, y ahí estaba Bergoglio, que tenía más votos que Ratzinger, y él dijo, yo le doy mis votos a Ratzinger. Y así fue. Esto pasa en la iglesia, en el ejército, en las empresas y obviamente en el gobierno. Hay que compararlo para que la gente lo entienda. Esa es la condición humana.

La democracia, como tal, nunca ha existido en México. Ni con Benito Juárez, él ya iba por su segunda reelección cuando se murió. La nuestra es una democracia controlada desde arriba. El presidente tiene el control absoluto. Y el país está controlado por Estados Unidos.

Lo que viene en el 2021

En el 2021 van a ganar los candidatos de Morena, y de la forma que decimos ¿y eso por qué? Ahora está el PAN desorganizado, dividido, se están peleando todavía, sin ninguna autoridad; si Acción Nacional se reorganiza, si llega un dirigente prestigiado que sepa mandar, no pelear, puede ganar la próxima elección en los municipios más importantes y en el Congreso del Estado. El PRI no se va a recuperar, así de simple. El PRI está medio muerto. Morena tiene al Estado. Barbosa va a poner a los consejeros del instituto electoral y va a tener el control, pero si el PAN aprovecha que la gente está enojada por las pésimas gestiones de sus presidentes municipales de Morena, puede ganar, porque sabe cómo se organiza la elección. Pero el que quiera ganar una elección en la ciudad de Puebla debe gastar unos mil millones.

Gali sí le va a entrar, si lo postulan candidato, le va a entrar. Estoy seguro de que él puede dar la competencia. Tiene el dinero, pero sobre todo su carisma lo ayuda.

Se consumó la salida de Manzanilla. El círculo del gobernador pensó que él ya se estaba preparando para ser el sucesor, lo cual es cierto. Eso es normal. Él tiene la capacidad y tiene el dinero para querer hacerlo.

AMLO

Todos los programas sociales para los jóvenes y personas de la tercera edad que lleva adelante son para asegurar sus votaciones, sus elecciones. Luego dirá “el pueblo quiere que me reelija”. Porque ve todos los que le quieren suceder, que el del senado, que los de Morena, ojalá se produjera ese desmadre, porque entonces es cuando pierde fuerza y tiene que surgir un nuevo liderazgo.

Guillermo Jiménez Morales
Siempre pensó en ser Presidente de la República, pero él no embonaba con la mafia del poder, no venía de Harvard o de Yale.

Mariano Piña Olaya
Ese ya no tuvo de qué preocuparse después del 2 de julio de 1988. Soy poblano, decía, aunque fuera de Guerrero.

Manuel Bartlett Díaz
Todo mundo sabe los cargos que ha ocupado y el que tiene ahora.

Melquiades Morales Flores
El Dr. Gral. Rafael Moreno Valle lo impulsó para ser Diputado Local por su tierra. A partir de entonces siempre quiso gobernar el estado de Puebla.

Mario Marín Torres
Después de ser presidente municipal de Puebla, su objetivo fue la gubernatura y lo logró. Quiso ser uno de los aspirantes a la Presidencia de la Republica y no pudo.

Rafael Moreno Valle
Él siempre decía que sería el próximo Presidente de la Republica, un hombre inteligente, con gran ambición de poder y que tenía todo el dinero.

 


La historia de los mapaches en Puebla

Más de treinta años como operador electoral, con una trayectoria ganada a pulso como técnico en la proyección de “los hilos del poder”, como él le llama al proceso de identificación de las personas y grupos que mandan en Puebla, igual en la capital que en las regiones del estado. Treinta años de trabajo especializado en la construcción del andamiaje legal para contener la presión política y social por la democratización de las instituciones electorales en México. Un experto en sistemas de operación electoral para la sobrevivencia y reproducción de los grupos de poder que se imponen por la vía de los partidos PRI, PAN y recientemente Morena. La suya ha sido una oficina sin nombre, alterna al aparato de control político que en Puebla hemos denominado Secretaría General de Gobierno, siempre al amparo del gobernador en turno; una organización que explica sin más la existencia de la estructura política que en el México moderno conocemos como Partido Revolucionario Institucional. No es la fachada del partido, es su cimiento y sus columnas, una estructura viva, tan especializada como la serpiente que cambia de piel. Le llamaremos x.


Para entender esta historia tenemos que remontarnos a los años ochenta. A figuras como Mario Vargas Saldaña, el delegado del PRI que vino a enseñar a todos cómo se ganan las elecciones, el verdadero maestro. Son los tiempos de Pedro Luis Salazar, quien era secretario técnico de la Comisión Estatal Electoral en Puebla en el año de 1988, al que llamo “el eterno hacedor”. Para que me entiendas, son los años en los que Pepe Alarcón era el patrón, formado por Mario Vargas Saldaña. Son los años en los que se forma Omar Blancarte, el operador de la estructura en la era de Manuel Bartlett y, tiempo después, de Rafael Moreno Valle.

Eran los tiempos en los que las comisiones electorales eran designadas por el presidente de la república, y en los estados por los gobernadores. Todo lo controlaba el gobierno. El presidente de las comisiones electorales era el secretario de Gobernación, como Manuel Bartlett en ese mismo 1988. Todos los comisionados eran temporales y dependían en su nombramiento del mandatario.

En Puebla, el que tenía todo el mando de la elección era el secretario técnico de la Comisión Estatal Electoral, Pedro Luis Salazar, y su secretario operativo era Omar Blancarte. Era un grupo selecto, capacitado, orientado. La mayor parte de la gente que ahí trabajaba se hizo en la guerra, eran mayéuticos, hechos en la batalla electoral, esa era su formación. Cuando llegamos los jóvenes universitarios los encontramos a ellos, tipos hechos para ganar elecciones.

También eran los tiempos en que sí mandaban los delegados nacionales del partido, como don Mario Vargas Saldaña. Pero todo se manejaba en Gobernación, una estructura aparte, fuera del organigrama, con pago en efectivo para los que ahí trabajábamos. Ahí se fraguaron todos, con Pepe Alarcón, ahí nos capacitamos, ahí recibimos la instrucción de lo que se tenía que hacer: Omar Blancarte, Sergio Freeman, los hermanos Sánchez Moro, Fernando Camargo, Gildardo Ayala y Mario Blancarte, el hermano de Omar.
Y todo lo que aprendimos lo pudimos llevar a la práctica en 1989, en esa elección tuvimos nuestro primer ejercicio de talacha con una tarea fundamental, por la que se entiende todo este proceso: el re-seccionamiento.

Aquí x echa mano de una primera servilleta. Traza una cuadrícula y otra más; en la primera marca un polígono bien definido, un rectángulo dividido en cuatro cuadrados, cada uno de ellos es una colonia, dice; en la segunda marca un nuevo rectángulo, esta vez dividido en dos cuadros, dos colonias, enlazadas en un vértice a otro rectángulo que queda fuera de la traza regular que marcaba en la primera cuadrícula. Son las secciones, dice. El secreto está en la información que tienes para establecer cada sección, una por una, en todo el estado.

Esa fue nuestra tarea en 1989, el re-seccionamiento. Lo hicimos un equipo de técnicos. Tienes que comprender que la talacha es técnica y es política, y así tiene sentido la respuesta a la pregunta más simple: ¿por qué las secciones no tienen una traza regular?, ¿por qué tanto quiebre? Aprendimos el secreto: divide las colonias donde la oposición panista empezaba a tener fuerza, si en una sección te chingan en dos colonias, sepáralas y en la siguiente sección te los chingas con las colonias de junto, que son tuyas. Toda la lógica de la distritación la hicimos con ese criterio, elección tras elección, y para todo el estado.

Trabajamos para el gobernador. En esos años, unas setenta, tal vez ochenta personas. Éramos una oficina alterna, pero manejábamos toda la información que generaban los delegados de Gobernación en cada uno de los municipios. Llevábamos un récord estricto de todo lo que sucedía en el estado, todas las broncas, cada uno de los conflictos; qué pasó, a quién, en dónde; toda la información confidencial del gobierno sobre cualquier asunto, sobre cualquier bronca. Esa fue nuestra tarea principal, la identificación de los hilos del poder en cada región, pueblo y ciudad. Todo lo que ocurre, para nosotros, tiene una razón de ser, cada uno de esos hilos es el que se tiene que mover, y a nosotros no nos importaba cómo se resolvían esos problemas, eso era tarea de otros, la nuestra era la de manejar toda esa información para pensar en las elecciones y en cómo asegurar ganarlas.

En esos mismos años 1989-1990 creamos el código electoral para el estado de Puebla, y señalamos las tareas que se tenían que hacer, las estructuras que se tenían que crear, nosotros lo hicimos: nuestro trabajo consistió en consolidar el nuevo Instituto Federal Electoral y su junta local en el estado de Puebla. Ahí dos personas fueron los pilares: de un lado, Pepe Bustos, el Notario número 15, con Jorge Morales Obregón como su secretario; y del otro, el profesor Salvador Lobato Contreras. Entonces la ley empezó a poner candados, se inició un nuevo registro electoral, con controles más estrictos, con un credencial que ya tenía mayores medidas de seguridad. Pero al mismo tiempo nosotros establecimos la distritación, y el partido mantenía el control de los consejos electorales, mantenía la mayoría, lo que hacía imposible que perdiéramos una elección.

Pero para entender una estructura así tienes que visualizar los ejes que la cruzan. Si no ves cada uno no vas a entender lo que ocurre. Te digo cuáles son y luego te las explico: el primero, los organismos electorales; el segundo, las estructuras de gobierno; el tercero, los procesos internos de cada partido; y el cuarto, las estructuras de los partidos.

Y nuevamente x acude a una servilleta. Su pensamiento es estructurado, lo que le permite una caracterización estricta de los procesos que permiten explicar el desarrollo de una acción sistemática de manipulación de los procesos electorales.

Uno por uno. Los organismos electorales, tienes que entender su evolución. Su tarea es organizar, conducir y validar los procesos electorales. Bueno, en cada una de las reformas nosotros intervenimos, cada una de ellas fue una respuesta a la creciente presión de la sociedad y de los partidos de oposición, nuestro trabajo ha sido el de elaborar estrategias legales, reformas a la ley electoral con las que se lograra acallar el descontento, paliar lo que había dejado la elección anterior. Si analizas cada una de las reformas lo vas a entender, particularmente la que corresponde a la creación de los partidos estatales, como el PSI que se creó con Zavala, o Compromiso por Puebla, que inventó Moreno Valle.

A qué me refiero con las estructuras de gobierno, el eje número dos: a todos los organismos estatales, federales y municipales, desde las secretarías de Gobernación y Finanzas, pasando por todos los delegados federales y sus programas y terminando con los presidentes municipales. Todo lo que se hace para ganar una elección tiene que tener como fundamento saber qué pasa en cada una de estas estructuras. Y así vas a entender porqué Rafael Moreno Valle creó como Secretario de Finanzas y controló él mismo lo que llamó dim, Desarrollo Integral Municipal, con el control de cada una de las obras públicas en cada uno de los municipios del estado. A eso me refiero con el tema de las estructuras de gobierno.

Los procesos internos de los partidos, ese es el tercer eje. El sistema empezó a alimentar a una oposición que empezó a chingarse al PRI. Mira, el PAN no ganó por sí solo una elección. Se hizo de la carroña del PRI, porque al partido le crecieron los enanos, y precandidato que no era seleccionado como candidato se iba con la oposición, los famosos “hilos del poder” ya no le servían al PRI para controlar el proceso. Por eso el PAN se convirtió en el carroñero mayor, y Rafael Moreno Valle en eso hizo su maestría, se convirtió en un experto estratega político en su momento, y lo hizo simplemente siendo un maestro en cachar a los descontentos. Pero por eso nosotros, desde el PRI con Mario Marín, en el 2005, hicimos la reforma política para normar a los partidos políticos y sus procesos internos. Porque hay que explicar algo de fondo: ¿quién puede y quién no puede ser candidato? El PRI ya no pudo controlar tanto jaloneo. Los del PAN nomás se esperaban al pleito interno del PRI para jalar a los descontentos, había demasiada presión. Ahí fue cuando hicimos la reforma de diciembre de 2005, en una reunión en el hotel Lastra, Mario Marín, que era el gobernador, Pericles Olivares, presidente de la Gran Comisión en el Congreso del Estado, y Javier López Zavala, que estaba de secretario de Gobernación. Ahí se acuerda la reforma al Artículo 200 Bis, la que regula los procesos internos para darle vida a los partidos estatales nuevos; esa reforma derivó en un reglamento que elaboró Jorge Morales Sánchez, quien después fue magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia. De ahí derivaron, como ya te dije, el Partido Social de Integración, creado por el propio López Zavala, y después el Compromiso por Puebla, que hizo Moreno Valle. Pero para que entiendas, en la elección del 2006, en medio del escándalo provocado por la detención de Lydia Cacho y la bronca con Mario Marín, ganamos todos los distritos en la elección federal. No pierdas de vista que Mario Marín supo recomponer las estructuras locales en la ciudad de Puebla, tuvo mucho arrastre en las colonias.

El último eje: las estructuras de los partidos. Piensa en la CNC, la CTM, Antorcha, la cnpr, piensa en todas esas organizaciones ligadas al PRI durante años. Y piensa en los cacique locales, en los hilos del poder. Y velo como si estuvieras frente a un mapa. Quién es quién, en dónde, qué hace, qué controla. Bueno, todo eso es justo lo que empezó a perder el PRI con figuras como Pablo Fernández del Campo, Juan Carlos Lastiri y, más para acá, con Cacique. Esa estructura que todavía funcionó con Mario Marín en la elección del 2004, truena en la elección de López Zavala en el 2010.

Bien, entonces, no pierdas de vista esos cuatro ejes y analiza lo ocurrido en los últimos treinta años con esta estructura de operación electoral. En 1992-93 llegaron con Manuel Bartlett dos personajes: Jaime Aguilar Álvarez, nuevo delegado del PRI nacional, y José María Morfín Patraca, este último un cuate muy culto y conocedor del sistema político mexicano, además de Paloma Guillén Vicente, la hermana del Subcomandante Marcos. Ellos dos echaron a Pepe Alarcón. A Morfin Patraca le encargaron la operación electoral. Él se acercó con Alberto Jiménez Morales, el hermano del gobernador Guillermo, y verdadero poder tras el trono con Mariano Piña Olaya, y le dice, “Alberto, yo seré muy conocedor del sistema, pero no conozco Puebla, cómo le hago?”. Y lo que le dijo Alberto fue: “No te preocupes, jálate a Omar Blancarte”. Y así le hicieron, sacaron a todo lo que oliera a Pepe Alarcón, y a él lo echaron de Puebla, nombrándolo delegado del PRI en Nayarit, en el Estado de México y no sé dónde más. Con él salimos muchos.

Con Manuel Bartlett se profesionaliza más la Dirección General de Gobierno. Aunque a don Alberto Jiménez Morales le respeta un poco su posición, el que toma las riendas de la política en el estado es Chema Morfín Patraca, que se jala para la operación electoral al Omar Blancarte, pero que trae de México a Óscar de la C Avellá para que operara todo el sistema de inteligencia en el estado. Por esa Dirección General de Gobierno pasaron tipos como César Musalem, Joe Hernández Corona, Alberto Esteban, Lauro Sánchez, Franklin Guevara. Desde esa Dirección General de Gobierno se ha manejado todo el sistema de información, pero con Óscar de la C y Raúl Castillo se profesionaliza más, se capacitan a todos los delegados políticos.

Manuel Bartlett nunca entendió lo que significaban los poderes locales. Por eso le ganó en 1998 Melquiades Morales.

Para entender la fuerza de los poderes locales puedes ver lo que pasó en San Andrés Cholula, ¿por qué nunca ha vuelto a ganar el PRI en ese municipio? ¿Has oído hablar de Fortino Aquino, el principal lenón de Cholula? Cuando llegó Manuel Bartlett de candidato, en 1992, don Fortino quería ser candidato, ¡y cómo!, le dijeron a Bartlett, y pues no, dijo el propio Manuel, ¡cómo vamos a poner a un promotor de la prostitución de presidente municipal! Y lo hicieron a un lado. Y desde entonces el PRI no gana en San Andrés. Ahí lo ves todavía a don Fortino Aquino, en su bicicleta.

Manuel Bartlett era el dueño de todo. Los organismos electorales controlados por Omar Blancarte. Las estructuras del PRI, con el presidente del partido, y los programas de gobierno, con José Luis Flores, que los pondría a las órdenes del candidato. Quiso poner al propio Flores. Y en el PRI tenía a dos personajazos en la operación, Alejandro Armenta y Silvia Tanús. Pero en el exceso de confianza encontró la derrota, se les hizo fácil abrir la selección del candidato a una consulta interna, le decían, gobernador, tenemos todo para ganar, la estructura del partido con los coordinadores distritales, el control de los programas, pero ahí estuvo la ceguera, en creer que con el control de las estructuras primarias podía ganar, pero no tenían a la gente en los municipios, esas las tenía Melquiades. Puedes ser el dueño de todo, bien, ¿y la aceptación social? Melquiades Morales aprovechó el descontento y la antipatía que provocaba Bartlett, y tenía con él años de trabajo y compadres por todos lados, una red construida durante años, y por eso ganó todo, porque supo cultivar los liderazgos regionales, tenía el pulso de quién mandaba en cada pueblo, en cada municipio, tenía una focalización bárbara, sabía quien era quien en los comisariados ejidales, en los ayuntamientos, en las iglesias. Melquiades tenía los acuerdos con los liderazgos, y por ahí el control de la organización del proceso interno. Por eso ganó todo: para que te des una idea, en Ciudad Serdán y en Acatzingo Germán Sierra y José Luis Flores no ganaron una sola casilla, todo fue para Melquiades.

A ese movimiento dentro del PRI se le conoce como el del Grupo 28 de Mayo, pues en esa fecha de 1998 se llevó a cabo el proceso interno del PRI para la selección de candidato. Con Melquiades se fueron los líderes regionales, presidentes municipales, diputados y exdiputados. Y te doy nombres: Héctor Jiménez Meneses, Moisés Carrasco, Julián y Nácer, René Lechuga Fosado, Carlos Arredondo Contreras. Y por supuesto los Jiménez Morales, con Alberto Jiménez Arroyo, a pesar de que a su papá, don Alberto Jiménez Morales, que había sido el hombre fuerte con su hermano Guillermo y con Piña Olaya, Bartlett le dio su lugar. Pero todos esos priístas se la jugaron con Melquiades.

Pero esta misma victoria de Melquiades Morales significa el primer gran declive del PRI. Su elección como candidato fue el 28 de mayo de 1998, pero unos meses después, en agosto-septiembre, viene el proceso de selección de los candidatos a presidentes municipales y diputados, y ahí se forja el primer gran rompimiento dentro del PRI. Melquiades había hecho un chingo de amarres, todos decían yo voy a ser el candidato, para esto, para lo otro, solo que no había uno, sin cuatro, cinco o más que decían lo mismo: “Yo tengo la bendición del candidato”. Y ahí se perdieron los equilibrios políticos. El compadre de Melquiades se siente traicionado cuando no queda de candidato, y simplemente se pasa a otro partido. Al final, se fueron al proceso de selección interna y ahí brotaron los descontentos por todos lados. Ahí es donde el PAN se convierte en el partido carroñero.

Y si lo analizas más a fondo, el que provoca que Rafael Moreno Valle se salga del PRI es el propio Melquiades Morales. Marín se quedó con la gobernatura en el 2004, y para la selección de los dos senadores en el 2006, Marín puso en una a Montero, y la otra era para Rafael, pero en vez de dársela y prepararlo para la gobernatura en el 2010, se la quedó Melquiades. Por eso se salió Rafael, y por eso Melquiades le paga después con la estructura del grupo 28 de Mayo, que trabaja a su favor en el 2010. Melquiades es el verdadero traidor del PRI en Puebla.

Rafael Moreno Valle

Rafael Moreno Valle llegó a Puebla con Melquiades Morales en 1999, y con una pregunta elemental, que veía el largo plazo: ¿cómo hacerse del poder? Encontró un camino: jalarse a Omar Blancarte. Con Moreno Valle llegaron Eukid Castañón, Bank, Toño Peniche y el propio Fernando Manzanilla. En el año 2000, por a´i, regresa Pepe Alarcón. Lo llaman para rehacer la estructura del PRI desde el cargo de secretario general del partido, cuando Víctor Manuel Giorgana es el presidente. Desde entonces empieza Moreno Valle a construir su estructura, desde que está en Finanzas, con el dim (Desarrollo Institucional Municipal), desde que es candidato a diputado federal en el 2003, desde que pierde con Marín la candidatura del PRI, desde que rompe con el partido y gana con el PAN la senaduría, desde que para el 2010 tiene el respaldo del grupo 28 de Mayo. Él vuelve a tener una estructura de Estado para la elección del 2018. Eukid Castañón le manejó este sistema, desde su propia oficina se operó todo.

En el 2018, Rafael Moreno Valle se puso muy abusado en los municipios, y eso porque el PRI volvió a cometer el error a la hora de seleccionar a sus candidatos. Vio los resultados y lo que hizo fue simplemente invitar a los que no quedaron, les dijo, vente de candidato por Compromiso por Puebla, por PSI. Y más, muchos candidatos del PRI lo fueron porque lo quiso Moreno Valle, porque en ese año él tenía el control de las estructuras del partido. Les decía, mira, tú puedes tener el 80 por ciento del camión de los votos, pero yo tengo el 20. Un ejemplo lo puedes ver en lo que sucedió en Quecholac, donde el priísta Néstor Camarillo manda: en la elección municipal opera para Rafael y el PSI gana con más de 13 mil votos.

La elección del 2018 sí la ganó Martha Érika, pues con Rafael Moreno Valle la estructura era un aparato del Estado, totalmente controlado por él, con todo el dinero para que operara. Y él era el dueño del organismo electoral. Se decidió a meterle mano a los distritos electorales, pero no era necesario que lo hiciera. Creo que quiso hacerlo para asegurar que pudiera cumplir con los compromisos que hizo, como salvar a los partidos PSI y Compromiso por Puebla para que alcanzaran el porcentaje para no perder el reconocimiento como partido.

2019

En la elección del 2019 ya no hubo quién mandara en la estructura. Se fragmentó. Le quitaron a su operador Blancarte. Eukid no se movió, Gali no se movió, Estefan jugó para Barbosa; la estructura de la Secretaría General de Gobierno la controló Manzanilla y tampoco se movió. En buena medida eso explica la baja votación. Operó, eso sí, Fernando Manzanilla para el voto del partido Verde, y Alejandro Armenta para el PT. Pero el organismo electoral trabajó todo institucional, desde el INE en México.

2021

La estructura de operación electoral dejó de ser una estructura de Estado. Sí lo fue con Rafael en el 2018, pero ya no lo fue en el 2019. Está disgregada. En el 2021 Miguel Barbosa no la va a poder controlar. La gente que está con él no sabe cómo. Dice que no hay nepotismo, y puso a su primo en la Dirección General de Gobierno. Ahora todo está suelto. El grupo de Manuel Bartlett se apoderó de Morena, Nacho Mier, Meza Viveros, y ellos quieren ponerle en la madre a Fernando Manzanilla. Creo que por eso Morena va a valer madres. Por eso, si el PRI se reorganiza, puede volver a ganar, pero la verdad es que tampoco tienen al dirigente que sea capaz de lograrlo.

El cuchillo del carnicero

La operación electoral no manipula la elección. Los que sí manipulan son los medios de comunicación. Nosotros hacemos trabajo de tierra. Operamos una estructura de trabajo que lucha por el poder. Diré mejor que somos consustanciales al poder. En la política hay carnicero, cuchillo del carnicero y reses. Nosotros somos el cuchillo del carnicero. Y quien hoy es una res mañana puede ser el carnicero. Todo lo que hacemos ha costado años de trabajo. Lo que hacemos explica cómo puede ser que una sección que hoy gana el PAN para la próxima elección la pierde. Entender cómo ocurre esto es lo medular. Por eso no somos mapaches, no robamos, nosotros trabajamos. En todo caso, somos castores, tomamos previsiones, planeamos, construimos, hacemos una presa. Bien visto, actuamos como una empresa lo hace, tenemos objetivos, hacemos mediciones, plantamos una ruta crítica, construimos compromisos. Pero como en una empresa, si no tienes lana, no tienes nada.

Contra esta sinergia, votación masiva.

Dicho todo esto, hay un único mensaje: la única manera de romper toda esta sinergia, todas estas chingaderas, es ir a votar, que la gente vote masivamente. Contra la participación altísima no hay poder humano que pueda cambiar el sentido de una elección.

 

Sergio Mastretta