A quien nos lee,
si quieres apoyar nuestro trabajo te invitamos a suscribirte a la edición impresa.

SUSCRÍBETE

Disculpe el lector que un espacio dedicado al sector eléctrico aborde el tema petrolero, pero resulta fundamental explicar qué sucede.

La tendencia mundial es la transición energética. Incluso empresas petroleras como BP prevén que en 2030 inicie el declive del uso del petróleo como fuente de energía. El momento del COVID-19 tiró de forma dramática el consumo de energía y por consiguiente el consumo de petróleo.

Al mantenerse la oferta pero bajar la demanda, los países productores iniciaron una guerra comercial que mandó el precio del petróleo al suelo. Después buscaron un pacto (que fue insuficiente y entonces no logró evitar que el precio del crudo se fuera al subsuelo) y con ese pacto lograron bajar la producción y recuperar los precios, de la mano con la recuperación paulatina de la demanda. Todos estuvieron de acuerdo, excepto Mexico, que bajó proporcionalmente menos que todos los demás.

Ilustración: Víctor Solís

Por otro lado, México ha decidido incrementar el uso de su sistema de refinación. Pero al procesar más en las refinerías hay dos inconvenientes: primero que PEMEX mientras más refina, más pierde dinero. El segundo es que refinar significa obtener más residuos de la refinación. El caso mexicano es especial, pues con crudo pesado, obtienes mas residuales. Ese residual se llama combustóleo y otra característica del combustóleo mexicano es que como el crudo mexicano es alto en azufre y el sistema nacional de refinación no tiene lo necesario para retirarlo, el combustóleo tiene alto contenido de azufre.  Eso se complica porque el primero de enero de este año entró en vigor una norma internacional que no permite que el combustóleo alto en azufre, como el mexicano, se pueda vender a embarcaciones marítimas. Entonces hay que usarlo; para ello,  México tiene un usuario cautivo de ese combustóleo: CFE.

Aquí, de nuevo, hay dos complicaciones para este asunto del combustóleo: primero su precio es muy alto en comparación con el gas natural . Aún cuando CFE reporta precios de compra muy bajos (esto se demostró al analizar el reporte de ingresos por venta de combustóleo reportado por Pemex al mes de abril), los costos de operación y mantenimiento de ese tipo de plantas es muy alto. La segunda complicación es que generar con combustóleo es brutalmente contaminante.  

Pero bueno, con un gobierno cuya prioridad es regresar el sueño petrolero del presidente, perder dinero en la refinación no es problema. Ese dinero se lo puedes quitar a SEMARNAT (por ejemplo) y cubrir las pérdidas; así también el sector ambiental no tendrá cómo detener el problema de contaminación.

Pero el asunto del alto costo de generar con combustóleo es más complejo.

Sucede que para poder bajar el precio de la energía, la reforma creó un mercado eléctrico que funciona por mérito económico. O sea, quien genera energía de forma más barata es quien primero la entrega. Sólo en los momentos de mayor consumo es que entran las plantas más caras. Y cuando baja la demanda (como con el COVID) las generadoras más caras, como las de combustóleo, no entran en operación.

¿Qué hizo entonces el gobierno? Usar el pretexto del COVID para cambiar las reglas.

La política de confiabilidad, seguridad y continuidad del sistema eléctrico existía desde antes e incluso hay un código (código de red) que tiene mecanismos claros para atender momentos en que baja la demanda eléctrica. Pero aplicar el código hubiera sacado de operación a las termoeléctricas, porque decenas de generadoras nuevas, con costos de generación de hasta una cuarta parte de los costos de CFE, entrarían en operación en estos meses.

Entonces, para sacar de operación a la competencia más barata y poder seguir con la quema de combustóleo, emitieron el acuerdo del Centro Nacional de Control de Energía (CENACE). El pretexto es lo de menos, puedes exagerar las cifras como lo hizo la titular de SENER en entrevistas y no pasa nada.

Por eso primero también vino después el acuerdo de SENER, pues buscan modificar el mercado y poder mantener a las termoeléctricas en operación con su energía sucia y cara. Y hasta el presidente lo dijo abiertamente en una conferencia (por cierto, técnicos que defienden los acuerdos: evítense la pena, el presidente confesó la verdad).

El efecto del primer acuerdo hubiese sido dejar de recibir más energía renovable y limitar la que ya operaba. El efecto del segundo es que CFE controle el mercado y que limiten la instalación de renovables. No vaya a ser que tengamos energía más barata y limpia que no permita operar las termoeléctricas de CFE.

Afortunadamente el poder judicial ha puesto las cosas en su lugar hasta ahora. La simulación de no modificar la ley y cambiarla por debajo ha sido frenada por los jueces. Pero de realizar la modificación e imponer la política de SENER, tendremos un país con energía cara y contaminante.

La peor parte es que el sábado pasado Mexico asistió de nuevo a la negociación de los grandes productores de petróleo para decir que no participará de más recortes e incrementará su producción de petróleo, por lo que necesita más acciones como los acuerdos previos.

O sea que necesitarán atacar más a las renovables, por eso el cuento chino de los contratos sucios y los subsidios, pues todo se trata de mantener el sueño (petrolero) de Andrés.

 

Víctor Florencio Ramírez Cabrera
Vocero de la Plataforma México Clima y Energía.

 

3 comentarios en “La OPEP, las renovables y el sueño (petrolero) de Andrés

  1. Lo único que le interesa a AMLO es no pasar a la historia como el presidente que enterró PEMEX y hará todo lo posible para que eso ocurra. A costa de lo que sea.
    Pero ocurrirá, la HISTORIA marcará su sexenio como el momento en el que PEMEX dejó de ser la diosa proveedora de un pueblo atenido (si tan solo el petróleo estuviera en los estados del norte!).

    Ironías del destino para quien inició su carrera política cerrando pozos petroleros: el circulo se cierra.

  2. Se ha acusado a las empresas que desarrollan los campos de energía eólicas de aprovecharse de la ignorancia y necesidad de los campesinos, ejemplo de ello seria el caso del itsmo de Tehuantepec; el descontento ha ido en aumento y la población ya no desean que continué su expansión, considero que se debería regular dicha situación y ahora si, aportar por las energías renovables.