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Para mejor comprensión de este texto, hay tres cosas que es necesario recordar:

Primero, la transmisión de energía eléctrica la lleva a cabo sólo el Estado mediante el monopolio que ejerce Comisión Federal de Electricidad Transmisión. Una empresa distinta a las demás de CFE, que son distribución, seis generadoras y dos comercializadoras, todas independientes.

Segundo, México tiene alto potencial eólico y solar; el eólico está concentrado en algunas zonas geográficas, por lo que es necesario tener capacidad de transmisión para llevar esa energía a donde se consume.

Tercero, lo que se puede hacer en el mercado eléctrico actual es lo que permite la reforma. Si bien hay empresas aún operando en esquemas anteriores, en cuanto acaben sus contratos y permisos, no podrán seguir con el anterior esquema, ni puede haber más participantes de esos esquemas.

Ilustración: Adrián Pérez

Ahora ¿se paga la transmisión de energía eléctrica? La respuesta es sí.

Siempre la paga quien la usa: el consumidor. Cada esquema funciona de distinta forma y se pagará de esa forma. La evolución del modelo energético desde los 90 del siglo pasado hasta la reforma de 2013 creó diversos modelos de generadores, vale la pena mencionarlos y decir cómo se paga el uso de las lineas de transmisión. Empecemos por lo actual.

1. Los ganadores de subastas de energía eléctrica de largo plazo. Entregan la energía a CFE en una región determinada y al costo más bajo posible. CFE la recibe, la transporta, distribuye y la vende a un precio varias veces mayor, que engloba todo lo necesario para que llegue hasta nuestros puntos de consumo.

2. Están los participantes del mercado eléctrico que generan y entregan en un punto. Otras empresas, que son los suministradores, venden esa energía a consumidores y se encargan de cobrar y pagar por el uso de la red, cuando se usa. A veces generan en un sitio muy cercano y no pagan transmisión, cuando la usan, si que la pagan.

Hasta aquí los modelos actuales, con los que se puede hacer proyectos nuevos (excepto las subastas que las tiene que convocar forzosamente el Cenace). Ahora vamos a lo que ya existe, viene de leyes pasadas y ya no se puede hacer más.

3. Los generadores que tiene permiso de autoabastecimiento pagan la transmisión y lo hacen por una razón importante: es, al menos legalmente hablando, la misma empresa la que genera y la que consume la electricidad. Los generadores de autoabastecimiento que usan fuentes renovables invirtieron fuertes cantidades de dinero en la expansión y reforzamiento de la red de transmisión y ahora sólo pagan por el costo de su operación y mantenimiento. Los generadores de fuentes convencionales pagan la transmisión completa.

4. Los Productores Independientes de Energía (PIE), que generan energía y participan de una forma muy parecida a los generadores de subastas, pero sus contratos son de años anteriores y permitieron que se incrementara la capacidad de generación de energía (renovable y no renovable) aunque el Estado no tuviera dinero.

Ahora, algo importante: los ganadores de las subastas, los Productores Independientes de Energía y las plantas de generación de CFE hacen exactamente lo mismo: generar y entregarle energía a la red. Exigirle a los ganadores de las subastas pagar transmisión forzaría a que también las generadoras de CFE o los PIE debieran pagar ¿Es necesario? No, y lo explicaré de nuevo con tortas.

Usted quiere una torta y puede hacer varias cosas: Ir por ella, encargarla con una aplicación (tan de moda ahora), pedírsela al tortero para que se la mande o mandar a alguien con el tortero. En cualquiera de los casos usted pagará por el traslado de la torta, ya sea que le pague una cuota a la aplicación, que le pague al mensajero usted o el tortero o que vaya usted por ella (pago en especie, digamos).

Pues más o menos así funciona esto de la red, puede tener varios modelos. La reforma dividió en varios empresas al sector: al tortero, al de los refrescos, al mensajero, para que pueda haber competencia en las tortas, aunque la “mensajería” (transmisión) se mantiene en monopolio.

Lo que quiere el actual gobierno es que el tortero se encargue de hacer la torta, mandarla con el mensajero, y el tortero se encargue no sólo de hacer la torta sino de pagar al mensajero, cuando su actividad es vender tortas y ya. O sea: tener el control del negocio de las tortas mediante el mensajero.

¿Tiene sentido? No, porque está forzando un sólo mecanismo de forma innecesaria.

Igual que los privados, los generadores de CFE no pagan transmisión, reciben el mismo trato, porque el vendedor de energía se encarga de pagar la energía, el respaldo y la transmisión. Pero aunque el generador de subastas, de CFE o de PIE no pague, la transmisión se paga.

De hecho, el monto que se paga en el recibo de CFE por el concepto de transmisión debe ir totalmente a transmisión: pagar operación, mantenimiento y expandir de la red. Esto último, expandir la red, no lo hacen.

La tarifa que recibe CFE Transmisión le permite ir desarrollando proyectos y solucionar los fallos como los que se reportan a diario y que usó el CENACE el pasado 28 de abril para justificar el acuerdo con el que limitaron la entrada de nuevas plantas de renovables.

Crecer la red significa recibir más eólica y solar y abaratar los costos de la electricidad además de hacerla más limpia.

Pero el gobierno decidió no invertir en transmisión y aquí vale preguntar:

¿Lo hace para evitar que haya más renovables? ¿Lo hace para limitar la participación privada o para mantener en operación el esquema actual y generar con las plantas centralizadas basadas en combustibles y que no requieren mayor transmisión?

Curiosamente, hace unos días, en entrevista la titular de energía afirmó que CFE había decidido no invertir en transmisión, sino en generación, cuando las generadoras de CFE y CFE Transmisión son dos empresas distintas. Es como si usted le diera el dinero para los refrescos al mensajero y se lo gastara en tortas.

De ser eso y que se estuvieran usando los recursos de transmisión en generación, la declaración de la titular de Energía sería una confesión de delito: están desviando los recursos destinados a una actividad para otra. Según la cuenta pública 2019, CFE transmisión tuvo utilidades el año pasado por 18 000 millones de pesos; considerando eso, tal parece que alguien no está usando el dinero para lo que está destinado legalmente o lo usa para otra cosa.

¿Cómo se llama eso?

 

Víctor Florencio Ramírez Cabrera
Vocero de la Plataforma México Clima y Energía.