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La magnitud del daño que la pandemia del coronavirus está causando al mundo es simplemente alucinante. Sin embargo, a pesar de este daño masivo, nos ofrece una oportunidad sin precedentes.

Justo ahora el mundo entero debe plantearse una importante pregunta, pues no se trata de regresar la economía a la normalidad. Por suerte, hemos reunido buenas experiencias en la gestión de un proceso de recuperación. La gran pregunta que debemos responder es: ¿Regresamos al mundo a donde estaba antes del coronavirus? O, ¿rediseñamos el mundo?

La decisión es enteramente nuestra.

No es necesario decir que el mundo antes del coronavirus no era bueno para nosotros. Hasta que el coronavirus se volvió noticia, el mundo entero se encontraba gritando acerca de todas las cosas terribles que le estaban a punto de ocurrir al planeta. Estábamos literalmente contando los días en los que el planeta entero no sería apto para la existencia humana debido a la catástrofe climática; a que estamos bajo la seria amenaza de desempleo masivo creado por la inteligencia artificial; y a que la concentración de la riqueza se encontraba alcanzando niveles explosivos. Nos encontrábamos recordándonos los unos a los otros, que la década actual es la década de las últimas oportunidades. Después de esta década, todos nuestros esfuerzos únicamente traerán beneficios marginales e inadecuados para salvar a nuestro planeta.

¿Deberíamos llevar al mundo a donde se encontraba? La elección es nuestra.

De repente, el coronavirus cambio el contexto y el cálculo en el mundo. Ha abierto posibilidades audaces que nunca existieron antes. De repente nos encontramos ante una pizarra en blanco. Podemos ir hacia cualquier dirección que queramos. ¡Qué increíble libertad de elección!

Antes de que reiniciemos la economía, debemos ponernos de acuerdo acerca del tipo de economía que queremos. Primero y más importante, es ponernos de acuerdo en el significado de economía. Eso nos facilitará alcanzar la meta interpuesta por nosotros. La economía no se debe comportar como una trampa mortal diseñada por algún poder divino para castigarnos. No debemos olvidar ni por un momento, que es una herramienta diseñada por nosotros. Debemos mantenernos diseñándola y rediseñándola hasta que alcancemos el mayor nivel de felicidad colectiva posible.

Si en cualquier momento sentimos que esto no nos está llevando a donde queremos, inmediatamente sabremos que algo está mal con el hardware o software que estamos utilizando. Todo lo que tenemos que hacer es arreglarlo.

No podemos excusarnos diciendo “lo sentimos, no podemos alcanzar nuestras metas porque nuestro software o hardware no nos permitirá hacerlo”.  Eso sería una excusa inaceptable y vergonzosa. Si queremos crear un mundo de cero emisiones netas de carbono, debemos construir el hardware y software correcto para ello. Si queremos un mundo sin desempleo, debemos hacer lo mismo. Si queremos un mundo en donde no exista concentración de la riqueza, debemos hacer lo mismo. Es todo acerca de construir el hardware y software correctos. El poder está en nosotros. Cuando los seres humanos se plantean hacer algo, solo lo hacen. Nada es imposible para los seres humanos.

La noticia más emocionante es que la crisis del coronavirus nos ofrece oportunidades casi ilimitadas para hacer un reinicio fresco. Podemos comenzar diseñando nuestro hardware y software casi desde cero.

Ilustración: Víctor Solís

El rediseño poscoronavirus debe basarse en la conciencia social y ambiental

Una simple decisión unánime global nos ayudará tremendamente: una instrucción clara, no queremos regresar a donde nos encontrábamos. No queremos saltar al mismo sartén solo en nombre de la “recuperación”.

Ni siquiera deberíamos llamarlo un programa de “recuperación”.

Para hacer nuestra propuesta clara, la llamaremos programa de “reconstrucción”. Los negocios serán hechos para jugar un rol clave para hacerlo posible. El punto de partida para el programa de reconstrucción debe de ser colocando la conciencia social y ambiental firmemente en el centro del escenario para toda la toma de decisiones. El gobierno deberá garantizar que ni un solo dólar será ofrecido a nadie a menos que se garantice que se obtendrá el máximo beneficio social y ambiental a la sociedad, comparado con otras opciones.

Todas las acciones relacionadas con la reconstrucción deben conducir a la creación de una economía social, económica y ambientalmente consciente para el país, así como para el mundo.

El momento es ahora

Empezamos con paquetes de “reconstrucción” para planes y acciones impulsados por la conciencia social. Debemos diseñar nuestros planes ahora mismo, cuando estamos en medio de la crisis. Cuando la crisis termine, habrá una estampida de viejas ideas y viejos ejemplos de rescate para apresurar las acciones a su manera. Se presentarán casos fuertes para descarrilar las nuevas iniciativas, diciendo que son políticas no probadas. Cuando propusimos que los Juegos Olímpicos pueden ser diseñados como negocios sociales, los oponentes hicieron los mismos argumentos. Ahora los Juegos Olímpicos de Paris 2024 se están diseñando de esa manera, con un creciente entusiasmo a lo largo del camino. Tendremos que prepararnos antes de que empiece la estampida. El tiempo es ahora.

Negocios sociales

En este plan de reconstrucción integral propongo dar el papel central a una nueva forma de negocio llamada negocio social. Es un negocio creado únicamente para resolver los problemas de la gente, sin que los inversores obtengan ningún beneficio personal, excepto para recuperar la inversión original. Después de que la inversión original regrese, todas las ganancias subsecuentes se reinvierten en el negocio.

Los gobiernos tendrán muchas oportunidades para alentar, priorizar y abrir espacio para que las empresas sociales asuman importantes responsabilidades de rediseño. Al mismo tiempo, los gobiernos no deben esperar que los negocios sociales aparezcan en todas partes en el momento y el tamaño en que se necesitan. Los gobiernos deben poner en marcha sus programas, como ocuparse de los indigentes y los desempleados mediante programas tradicionales de bienestar, ofrecer atención sanitaria, reactivar todos los servicios esenciales y apoyar a todo tipo de empresas en las que las opciones de negocios sociales tardan en aparecer.

Para acelerar la entrada de las empresas sociales, los gobiernos pueden crear fondos de capital de riesgo para empresas sociales, a nivel central y local, alentar al sector privado, fundaciones, instituciones financieras y los fondos de inversión, a crear fondos de capital de riesgo para empresas sociales, alentar a las empresas tradicionales a convertirse ellas mismas en empresas sociales o a acoger a socios comerciales sociales, corporativos y todas las empresas pueden ser alentadas a tener sus propias empresas sociales o a crear empresas sociales conjuntas con socios comerciales sociales.

En el marco del programa de reconstrucción, los gobiernos pueden financiar empresas sociales para que compren empresas y se vinculen con empresas necesarias para transformarlas en empresas sociales. El banco central puede permitir que las empresas sociales, al igual que otras empresas, reciban financiación de instituciones financieras para invertir en el mercado de valores.

Durante el proceso de reconstrucción surgirán muchas oportunidades; los gobiernos deberían hacer participar al mayor número posible de agentes de las empresas sociales.

¿Quiénes son los inversores en negocios sociales?

¿Quiénes son los inversores en negocios sociales? ¿Dónde los encontramos? Están en todas partes. No los vemos porque nuestros libros de texto de economía no reconocen su existencia. Como resultado, nuestros ojos no están entrenados para verlos. Sólo recientemente los cursos de economía están incluyendo algunas discusiones sobre temas como negocios sociales, emprendimientos sociales, inversión de impacto, organizaciones sin fines de lucro, etc., como temas secundarios inspirados por la admiración global por el Banco Grameen y el microcrédito.

Mientras la economía siga siendo una ciencia para la maximización de los beneficios, no podemos confiar totalmente en ella para el programa de reconstrucción que se basa en la conciencia social y medioambiental. Toda la estrategia deberia ser ampliar la proporción de negocios sociales en la economía total, a medida que la economía crece.

El éxito de los negocios sociales será visible cuando no sólo crezcan en un mayor porcentaje que la economía, sino que también haya un rápido crecimiento del número de emprendedores que estén haciendo ambos tipos de negocios. Esto señalará el comienzo de una economía impulsada por la conciencia social y ambiental.

Tan pronto como la política gubernamental comience a reconocer a los empresarios e inversores de negocios sociales, dichos empresarios e inversores se presentarán con entusiasmo para desempeñar el importante papel social que exige la oportunidad histórica. Los empresarios de negocios sociales no son miembros de una pequeña comunidad de benefactores. Se trata de un importante ecosistema mundial que incluye empresas multinacionales gigantes, grandes fondos de empresas sociales, muchos directores generales de talento, órganos corporativos, fundaciones y fideicomisos, con muchos años de experiencia en la financiación y la gestión de empresas sociales mundiales y locales.

Cuando el concepto y las experiencias de los negocios sociales empiecen a recibir la atención del gobierno, muchos de los más destacados empresarios estarán encantados de sacar a la luz la parte inexplorada de su talento, para convertirse en empresarios de negocios sociales exitosos y desempeñar papeles sociales muy valiosos en tiempos de crisis sociales y económicas como la crisis climática, la crisis de desempleo, la crisis de concentración de la riqueza, etc.

Las personas nacen como emprendedores, no como buscadoras de empleo

El programa de reconstrucción debe romper la tradicional división del trabajo entre los ciudadanos y el gobierno. Se da por sentado que el papel de los ciudadanos es cuidar de sus familias y pagar los impuestos; es responsabilidad del gobierno (y en cierta medida del sector no lucrativo) ocuparse de todos los problemas colectivos, como el clima, el empleo, la atención sanitaria, la educación, el agua, etc. El programa de reconstrucción debería romper este muro de separación y animar a todos los ciudadanos a presentarse y mostrar su talento como agentes de resolución de problemas, mediante la creación de empresas sociales. Su fuerza no está en el tamaño de sus iniciativas, sino en su número. Cada pequeña iniciativa multiplicada por un gran número resulta ser una acción nacional significativa.

Un problema que los empresarios de negocios sociales pueden abordar inmediatamente, será el problema del desempleo creado por el colapso de la economía. Los inversores en negocios sociales pueden ocuparse de crear negocios sociales para crear puestos de trabajo para los desempleados. También pueden abrir la opción de transformar a los desempleados en empresarios, y demostrar que los seres humanos nacen como empresarios, no como buscadores de empleo. Los negocios sociales pueden ocuparse de crear un sistema sanitario sólido en colaboración con el sistema gubernamental.

Un inversor en negocios sociales no tiene por qué ser necesariamente un individuo. Puede tratarse de instituciones como fondos de inversión, fundaciones, fideicomisos, empresas de gestión de negocios sociales. Muchas de estas instituciones saben muy bien cómo trabajar de forma amistosa con los propietarios tradicionales de las empresas. De la desesperación y la urgencia de la situación pos coronavirus, una llamada correcta de un gobierno puede crear una oleada de actividades que nunca se conocieron antes. Esta será la prueba de liderazgo para mostrar cómo un mundo puede ser inspirado para renacer de una manera completamente desconocida, viniendo de los jóvenes, la mediana edad, y los ancianos, mujeres y hombres.

No habrá lugar para esconderse

Si no podemos emprender un programa pos coronavirus impulsado por la conciencia social y ambiental, nos dirigiremos a una catástrofe mucho peor que la que trajo el coronavirus. Podemos escondernos en nuestros hogares del coronavirus, pero si fallamos en abordar los deteriorados problemas globales, no tendremos ningún lugar donde escondernos de la furiosa Madre Naturaleza y de las masas enfurecidas de todo el mundo.

 

Muhammad Yunus
Premio Nobel de la Paz 2006

Traducción de Alejandro Mungaray, Facultad de Economía y Relaciones Internacionales, Universidad Autónoma de Baja California.

 

3 comentarios en “Programa de reconstrucción poscoronavirus: sin vuelta atrás