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El martes se publicó la noticia de que había un aumento en el costo de la electricidad para los usuarios domésticos. ¿Es real o no? Y, ¿cómo sucede? ¿Qué tiene que ver la reforma de 2013-2015? Vamos por partes.

Ilustración: Víctor Solís

Para empezar hay que decir que los usuarios domésticos pertenecen a un tipo de usuario que prácticamente NO ha sido tocado por la reforma o su implementación: los usuarios básicos de energía eléctrica.

Hace semanas explicaba en este espacio la diferencia entre un usuario de energía eléctrica de suministro básico y uno calificado.

Los hogares no consumen algo igual o mayor que un megawatt, por lo cual automáticamente son usuarios de suministro básico y son atendidos por un suministrador de servicios básicos. Por el momento sólo CFE Suministrador de Servicios Básicos puede darles el servicio. Aunque la ley permite que haya competencia en el sector mediante la participación de otras empresas y hay tres que solicitaron participar, este gobierno las ha parado.

Pues bueno, mientras los usuarios grandes están a expensas del mercado (y sus ventajas y desventajas) el usuario doméstico, usted y yo, estamos protegidos por una tarifa estable.

El sistema de tarifas domésticas, que son 1, 1A, 1B, 1C, 1D, 1E y 1F, fue creado en la década de los 90 y aunque la Ley de la Industria Eléctrica creada a partir de la Reforma modificaría ese esquema tarifario, la realidad es que en 2015 por decreto mantuvieron las tarifas así y en 2018 hacienda dispuso que las tarifas sólo se ajusten conforme a la inflación.

Esto tiene efectos que benefician y afectan a todos. Primero, a excepción de los usuarios de tarifas domésticas de alto consumo y las tarifas comerciales el resto de los usuarios, en tarifa de la 1 a 1F, reciben subsidio del gobierno.

Segundo, la tarifa NO está ligada a precio de combustibles, ni insumos. Si el dólar, el barril de petróleo o los combustibles se encarecen, la tarifa sólo crecerá conforme a la inflación, sin tomar en cuenta los costos del sistema. Esto afecta al sistema que puede tener gastos más altos pero los mismos ingresos, o sea que requerirá más subsidios.

Tercero. Si hubiese disminución de costos de la energía eléctrica por mejoras en los precios de la generación, como los que causaron las subastas del Centro Nacional de Control de Energía, las tarifas tampoco se moverán hacia abajo. Esto beneficiará al sistema, que tendrá menos gastos pero igual ingreso, menos subsidio. Esto ya sucede en algunas partes.

Ahora, ¿cuál es la diferencia entre las tarifas 1 a 1F?

Originalmente se planteó que dependiendo de la temperatura ambiental del lugar donde se consume la electricidad es la tarifa que se aplica. Por ejemplo, todos los usuarios domésticos de la Ciudad de México, están en tarifa 1.

En el otro extremo, la tarifa 1F se aplica para quienes tienen temperatura en verano de al menos 33 grados centígrados. Con esa tarifa, durante verano tendrán precios preferenciales por los primeros kWh que consuman y el precio de la energía se irá incrementando conforme se incremente el consumo. Parten de una tarifa los primeros 300 kWh, luego otra de 300 a 900, otra de los 900 a 1300 y una mucho más alta cuando superen esa cantidad.

Si en el ultimo año consumiste en promedio más del límite de tu tarifa, no sólo pagas el total de sus costos, sino una tarifa más cara, que es lo que se conoce como tarifa Domestica de Alto Consumo.

¿Por qué se paga así? Hay tres razones históricas: primero, para recuperar algo de las pérdidas que tiene el sistema en tarifas subsidiadas, la segunda es como incentivo inverso para consumir menos energía y regresar a tarifa subsidiada. La tercera razón del pago caro es una suerte de impuesto al consumo residencial.

El problema es que el esquema actual no genera incentivos a ninguna de las partes del sistema para ser mejores, más baratos o competitivos, sino que todo se soluciona con subsidios. Excepto los proyectos de las subastas, no se ha aplicado algún mecanismo que pueda evitar el crecimiento del subsidio eléctrico en el largo plazo.

Finalmente ¿hubo aumento este mes?

Sí, nominal: por decreto, la tarifa aumenta conforme la inflación del último año.

En términos reales no lo hay, pues se hizo conforme a la inflación que se publicó en abril.

Lo mejor sería ir caminando al modelo de competencia, crear los incentivos necesarios y que los subsidios sean focalizados de acuerdo a condiciones sociales, y no la caja negra que es actualmente y el derroche de subsidios.

 

Víctor Florencio Ramírez Cabrera
Vocero de la Plataforma México Clima y Energía.