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El mayor cambio en la reforma eléctrica de 2013-2015 es que creó un mercado. Pero como en todos los mercados, no todos los compradores ni vendedores son iguales. ¿Qué los distingue? Básicamente su tamaño, aunque puede haber más factores.

Ilustración: Víctor Solís

No es lo mismo vender naranjas a un hogar donde diario o cada semana preparan un litro de jugo que vender naranjas a una empresa que procesa industrialmente jugo y vende millones de litros anuales. Igual pasa en los mercados eléctricos, aunque es un poco más complejo.

Por esas razones, la Ley de la Industria Eléctrica dividió a los usuarios en dos tipos: básicos y calificados.

La diferencia es simple: se pone un límite legal; todos los que tengan una carga (consumo) en algún momento del año anterior una cantidad de energía igual o superior a ese límite, serán usuarios calificados. El resto son usuarios básicos.

¿De donde sacan su energía los comercializadores de energía?

Los comercializadores (o suministradores) de servicios básicos sólo pueden adquirir energía mediante contratos legados (generadoras que tenían contrato desde antes de la reforma) y mediante subastas de energía eléctrica de largo plazo que organiza el CENACE (Centro Nacional de Control de Energía). Por ahora, este gobierno decidió cancelar las subastas aunque esas lograban récords mundiales de energía eléctrica más barata.

Los suministradores de servicios calificados (comercializadores de mayoreo) pueden adquirir todo de forma libre en el mercado. El hecho de que la mayoría de los nuevos generadores usen renovables y los comercializadores o suministradores de servicios calificados les compren esa energía, hace que los precios tiendan a bajar cada vez más o al menos no aumentan, como los generadores viejos o legados si harán.

El límite para ser usuario calificado y participar en el mercado empezó en tres megawatts (MW) en 2014, bajó a dos MW en 2015 y a un MW en 2016. Pero el límite no es estático y la Secretaría de Energía lo puede ir bajando conforme pasa el tiempo, pero nunca subirlo.

¿Por qué evoluciona hacia abajo y por qué no fue todo de un jalón? Primero va evolucionando hacia abajo para que el mercado energético vaya teniendo cada vez más participantes, pero lo va haciendo paulatinamente para que el sistema se vaya acoplando a la entrada de más usuarios y puedan monitorear, despachar y asignar energía, contratos, flujos de pagos, etcétera.

¿Cuál es la ventaja de ser usuario calificado? En este momento que puedes cambiar de proveedor y conseguir precios más bajos. Los usuarios de servicios básicos tienen aún un solo suministrador, pues este gobierno ha bloqueado la entrada de competencia. En el largo plazo la ventaja de los calificados es que compran de acuerdo a sus necesidades y por volumen.

Ahora: ¿qué complejidades tienen los usuario calificados? Pues dos cosas, usan más energía y usan de forma distinta la energía, a intensidades distintas y bastante más grandes y variables.

Ahora, los usuarios calificados tienen dos formas de participar en el mercado eléctrico: directamente ellos o mediante un suministrador de servicios calificados.

¿Quienes lo hacen directamente? Aquellos quienes la energía es uno de sus insumos más importantes. Mientras de una casa o negocio la energía puede significar 20% o menos de sus gastos, de una empresa puede ser más del 50% de su gasto. Lograr energía 15%, 20% o 50% más barata es la diferencia entre que la empresa tenga vida o no. Esta figura se llama usuario calificado participante del mercado y lo hace por si mismo. En México hay solo una empresa participando directamente en el mercado.

Pero además la empresa puede tener características que le hagan necesarios otros servicios: necesitar potencia (más energía en un periodo de tiempo) certificados de energía limpia, por ejemplo.

Es importante decir que para ser usuario calificado el consumo no tiene que darse en un solo sitio, sino que todos los centros de consumo (centros de carga) de al menos 25 kw pueden sumarse hasta lograr los 1,000 kw y entonces volverse usuarios calificados y acceder al mercado. Ahora: tener un límite tan alto para ser usuario calificado y entrar al mercado ¿a quién pone en desventaja?

Principalmente a las empresas medianas.

Las más pequeñas y dado que consumen relativamente poco, pueden optar por instalar paneles solares en sus techos, pero hasta 500 kw cada una, sin permiso de generación. Arriba de 500 kw lo pueden hacer y conseguir permiso. Las que tienen el espacio suficiente para hacerlo lo pueden hacer y ahorrar, pero empresas que no pueden satisfacer su consumo con la instalación de sus techos y no llegan a consumos de 1 MW, quedan en desventaja con el resto.

Lo ideal sería que la Secretaría de Energía siga bajando el límite mínimo para ser usuario calificado, para llevarlo por ejemplo a 100 kw, lo cual haría que miles de empresas puedan acceder al mercado, con energía más barata y limpia.

Eso, a menos que el interés de SENER sea mantener como pagadores cautivos de la CFE a estas miles de empresas que no pueden “sumar cargas”, no pueden instalar paneles ni acceder al Mercado.

Pero el problema de eso será que las empresas cautivas serán cada vez menos competitivas, lo cual irá afectando al empleo con impactos sociales severos en el mediano y largo plazo.  Regresar al monopolio eléctrico o fortalecerlo también tendría un efecto parecido.

 

Víctor Florencio Ramírez Cabrera
Vocero de la Plataforma México Clima y Energía.