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¿Tuvo la Virgen María un orgasmo cuando Jesús fue concebido? ¿El padre del niño Dios fue el arcángel Gabriel, su prometido José o un “don nadie sin nombre” que abandonó a su suerte vergonzante lo mismo a la madre que al hijo bastardo? ¿Fue ella incluso, siquiera, virgen —o era una prostituta?

Estas preguntas pueden sonar a especulaciones de un iconoclasta que linda con la blasfemia. Y sin embargo fueron en realidad hondas preocupaciones de las más grandes mentes teológicas de la Edad Media. En vez de pasar por encima de las milagrosas (y, para algunos, increíbles) circunstancias del embarazo de María, los teólogos medievales las enfrentaron directamente. Ofrecieron explicaciones sobre los hermanos y las hermanas de Jesús (¿cómo podría una Virgen tener otros hijos menos divinos? Si fueron en realidad primos de Jesús, y no sus hermanos, por supuesto), y cavilaron sobre la concepción misma, en la que se pensaba que María se mantuvo “castamente impasible” en vez de tener una participación activa.

 

Fuente: TLS, agosto 13, 2019.