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A veces la asociación de una marca con un nombre puede ser algo por completo fuera de lugar. Los condones Trojan, por ejemplo. Sería difícil ver a Príamo, el mítico rey de Troya, tanto como un anuncio para el control de la natalidadad —tuvo 50 hijos y 50 hijas. Trojan es también el nombre de una firma de constructores de andamios, y su logo es un casquito con penacho estilo griego. Tampoco es una elección muy alentadora ya que Troya fue saqueada y quemada, y ninguna construcción quedó en pie. Pero se supone que aquí ambas marcas quieren suscitar lo opuesto, no la vulnerabilidad de Troya, sino su símbolo de ciudad inexpugnable, mientras estaba bajo sitio por los griegos. Pero sólo un tiempo. Al final Troya no aguantó ni diez años.

 

Fuente: Prospect, julio 2019.