El 27 de diciembre el presidente Andrés Manuel López Obrador y el Director General de Pemex, Octavio Romero Oropeza, anunciaron el lanzamiento del Plan de Atención a Instalaciones Estratégicas de Pemex, coloquialmente conocido “plan contra el huachicoleo” o robo de combustible.

Al presentar los detalles del plan, Romero precisó que si bien éste se presentaba públicamente ese día, el mismo había comenzado una semana antes, cuando “se intervino el sistema de monitoreo y control de los ductos en Pemex”.

Desde el comienzo, el presidente y su equipo han fundamentado la necesidad de lanzar este plan a partir de las enormes pérdidas económicas que el robo del combustible representa para Petróleos Mexicanos y el erario nacional. De acuerdo con el presidente: “Es un robo que el año pasado [2017] significó, en términos generales, una pérdida para Pemex del orden de 60 mil millones de pesos”.

En contraste, el gobierno federal ha ofrecido muy poca información para entender por qué decidió iniciar el plan contra el robo de combustible en el momento en que lo hizo —en la tercera semana de diciembre—.

Si bien es comprensible que el problema era y es muy serio, diversas variables —todas ellas disponibles a través de portales gubernamentales de acceso público— indican que el gobierno eligió un muy mal momento para cerrar los ductos que transportan gasolina para comenzar a distribuir este combustible en pipas (aquí puedes consultar el repositorio con los datos, el código y las gráficas del análisis).

Ilustración: Víctor Solís

Como argumentamos con mayor detalle a continuación, el gobierno decidió implementar esta estrategia i) en el mes con mayor demanda histórica de gasolina, ii) con varias Terminales de Almacenamiento y Reparto (TAR) vacías y el inventario nacional de gasolina más bajo del año; iii) en uno de los períodos con el nivel más bajo de producción de gasolina en las refinerías nacionales; y iv) habiendo importado un menor volumen de gasolina que el requerido de acuerdo con la demanda promedio de los seis diciembres previos.

En conjunto, estos datos nos ofrecen una mejor perspectiva para entender las circunstancias bajo las cuales se tomó la decisión de cerrar los ductos. Hacia finales de diciembre, Pemex enfrentaba un complicado escenario para satisfacer el mercado nacional de gasolina. Mientras que era predecible que la demanda de ese mes rondara los 850,000 barriles diarios (abajo explicamos cómo calculamos esta cifra), los datos oficiales indican que la producción nacional y las importaciones de ese mes rondaron los 744,000 barriles diarios. En consecuencia, es muy factible que para la tercera semana de diciembre el nuevo gobierno y el equipo de Pemex supieran que la producción nacional y las importaciones de gasolina no eran suficientes para satisfacer la demanda esperada de fin de año.

Frente a este escenario es inevitable preguntarse: ¿Por qué el gobierno cerró los ductos enfrentando un escenario tan adverso? ¿Por qué no esperar a enero, el mes con la menor demanda de gasolina? ¿Por qué se importó menos gasolina de la requerida si se sabía de los bajos niveles de producción y la alta demanda? ¿Por qué no reabastecer las 75 TARs del país a su máxima capacidad antes de cambiar el sistema de distribución de gasolina?

Demanda de gasolinas

Analizamos la demanda mensual de gasolina a partir de la serie Demanda Interna de Gasolinas automotrices por Estado, publicada en el Sistema de Información Energética (SIE). Esta base de datos ofrece información mensual para el período de enero de 2012 a junio de 2018. Pero con el fin de contar con información de todos los meses de los años analizados, en este análisis únicamente consideramos la información mensual de 2013 a 2017.

Cada una de las líneas grises en la siguiente gráfica ilustra la evolución de la demanda mensual de gasolina en uno de los seis años estudiados. La línea roja representa la demanda mensual promedio de gasolina para el mes respectivo.1

Como puede verse, en promedio, enero es el mes con la demanda de gasolina más baja del año, con 766,000 barriles diarios (algo así como 121 millones de litros al día). Entre febrero y noviembre la demanda promedio oscila entre 787 y 804,000 barriles diarios y en diciembre aumenta significativamente, a 849,000 barriles diarios.

Si éste es el comportamiento recurrente de la demanda de gasolina en nuestro país, y esta información estaba disponible para quienes diseñaron el plan de combate al robo de combustible, ¿por qué el gobierno federal decidió iniciar el plan justo en este mes tan complicado? ¿Por qué no esperar a enero de 2019, el mes que históricamente ha tenido la demanda de gasolina más baja (83,000 barriles diarios menos que en diciembre)? ¿Cuál era la urgencia?

Inventarios de gasolina

El presidente López Obrador y diversos miembros de su gabinete han insistido en varias ocasiones en que existe suficiente gasolina en el país para atender la demanda nacional, por lo que el problema que enfrentamos desde hace unas semanas es de distribución, no de desabasto.

Sin embargo, como publicó uno de nosotros el lunes pasado en el periódico Reforma (1 y 2), la información disponible sugiere que desde el comienzo del actual sexenio la situación era más compleja de lo que han planteado las autoridades.

De acuerdo con los datos públicos consultados y descargados el 10 de enero pasado en el portal de Estadísticas de Petrolíferos de la Secretaría de Energía,2 en las últimas dos semanas de la administración de Enrique Peña Nieto al menos cuatro de las 75 Terminales de Almacenamiento y Reparto (TAR) de PEMEX tenían inventarios de cero barriles.

Con algunas fluctuaciones, esta situación continuó en las primeras tres semanas del sexenio de López Obrador y se agravó notablemente en la última. El corte del 28 de diciembre indica que 10 TARs estaban vacías: Gómez Palacio (Durango), Pachuca (Hidalgo), El Castillo (Jalisco), Zapopan (Jal.), Cuernavaca (Morelos), Zamora (Michoacán), Tepic (Nayarit), Querétaro (Qro.), Cd. Victoria (Tamaulipas.), y Matehuala (San Luis Potosí).

Los datos muestran también que los problemas de inventarios vacíos se concentraron en un número limitado de TARs y entidades. Las terminales de Querétaro y Toluca no tuvieron gasolina durante cuatro de las seis últimas semanas del 2018, y las de Celaya y León —dos de las tres terminales de Guanajuato— estuvieron vacías tres de las últimas seis semanas del año.

Incluso si se consideran de forma agregada, las cifras oficiales sugieren un escenario muy poco favorable para iniciar el plan contra el robo de combustible. Al comienzo de la administración de López Obrador el inventario nacional de gasolinas era de 2.56 millones de barriles (una cifra ligeramente menor que el promedio de 2.62 millones de barriles de las 48 semanas previas).

Si bien el inventario nacional se mantuvo en este nivel durante las siguientes dos semanas, para el corte del 28 de diciembre —un día después que el gobierno federal anunciara el plan contra el robo de combustible— el inventario de las 75 TARs estaba en su punto más bajo de 2018: 1.98 millones de barriles de gasolina.3

¿Por qué el gobierno federal decidió cerrar los ductos y comenzar a distribuir gasolina con pipas en esta coyuntura? ¿Por qué no reabasteció a su máxima capacidad el inventario de las 75 TARs antes de cambiar el método de distribución de gasolina?

Producción nacional de gasolinas

Las últimas refinerías construidas en México, Salina Cruz y Cadereyta, fueron puestas en operación en 1979, hace 40 años. Hoy, Pemex opera seis refinerías en el territorio nacional4 con una capacidad instalada de refinación de 1.6 millones de barriles diarios de crudo en las cuales se producen gasolinas y otros petrolíferos como gas, gas licuado, turbosina, diesel, combustóleo y coque. La mayor capacidad instalada del sistema de refinación se encuentra en la región del Golfo que cuenta con dos refinerías, Minatitlán y Madero, seguida de la región Sur donde se encuentra la refinería de Salina Cruz, la cual es la más grande de México.

Las refinerías mexicanas cada vez procesan menos crudo y por ende producen menos gasolina. Las razones detrás de esta tendencia van más allá del objetivo de este trabajo, pero están relacionadas con proyectos de reconfiguración y mantenimiento en diversas refinerías, así como criterios de rentabilidad (por ejemplo, en algunos casos Pemex decide bajar este volumen para mantener la rentabilidad de la empresa).

La baja utilización de las refinerías en México ha sido controvertida y fue un tema recurrente en la pasada campaña presidencial. Como candidato, Andrés Manuel López Obrador señaló que se tenían abandonadas a las refinerías. Como presidente, una de sus primeras acciones de gobierno fue presentar un plan de inversión para rehabilitar las seis refinerías existentes con el fin de incrementar sus niveles de utilización y producción.

Como resultado de la baja utilización, la producción nacional de gasolina presenta una tendencia a la baja en los últimos años. Como se observa en la siguiente gráfica, elaborada con datos de la serie Elaboración de productos Petrolíferos publicados en el SIE, en los primeros cinco años del sexenio de Enrique Peña Nieto la producción nacional de gasolina pasó de un promedio anual de 437,000 barriles diarios en 2013 a 257,000 barriles diarios en 2017.

Si bien las decisiones de reconfiguración e inversión que ha planteado el nuevo gobierno pueden revertir esta tendencia, sus efectos se verán en el mediano y largo plazo. Lo cierto es que, al momento de iniciar la administración, el presidente y su gobierno contaban con información de la producción nacional, semana a semana, del último año. De acuerdo con estos datos, obtenidos del portal de Estadísticas de Petrolíferos de la Secretaría de Energía, la caída en la producción nacional de gasolina continuó en 2018.5

Como se puede apreciar en la gráfica de arriba, el sistema nacional de refinación pasó de producir 375,000 barriles diarios de gasolina en la primera semana de abril del año pasado, a cerca de 190,000 barriles diarios las dos últimas semanas de diciembre; una caída de casi 50%.

Esto implica que el gobierno de López Obrador decidió lanzar el plan nacional contra el robo de combustible en la semana en la que la producción nacional de gasolina se encontraba en uno de sus niveles históricos más bajos, produciendo alrededor del 20% de la demanda nacional esperada para el mes de diciembre. Más dramático aún es lo que sucedió en la primera semana de enero, última incluida en la base de datos consultada, donde la producción nacional fue de 113 mil barriles diarios, menos de la mitad de la producción promedio del último 2018.

También es interesante analizar la producción de gasolina por región del país. Como se puede apreciar en estas gráficas la mayor caída de producción sucedió en la región Occidente desde octubre, donde se encuentra la refinería de Salamanca. Esta refinería suministra al Bajío y al centro del país, particularmente a estados como Jalisco y Guanajuato donde se dieron a conocer los primeros casos de desabasto de gasolina.

La producción de la región del Golfo también presentó una caída significativa en el segundo semestre de 2018. De acuerdo con reportes de prensa, esto se debe a que la refinería en Madero se encuentra prácticamente cerrada. Esta refinería habitualmente suministra de gasolinas a las regiones del Golfo y del centro del país.

¿Por qué se decidió cerrar los ductos cuando la producción nacional de gasolinas se encontraba en sus niveles históricos más bajos? ¿Por qué se redujo aún más la producción de gasolinas en diciembre, siendo este el mes con mayor demanda?

Importaciones de gasolina

Desde hace varios años México importa más gasolina de la que produce para satisfacer la demanda interna. Las razones de esto van más allá de los objetivos de este artículo, pero una de las principales es que es más barato comprar gasolina, sobre todo refinada en Texas y Luisiana, que producirla en México. Cabe resaltar que parte de estas importaciones provienen de la refinería de Deer Park, propiedad conjunta de Pemex y la empresa anglo-holandesa Royal Dutch Shell.

Una de las hipótesis planteadas en algunos medios atribuyen la escasez de gasolina a una baja en el volumen de las importaciones de gasolina. Los datos sobre el Volumen Total de Importación de Petrolíferos,6 que incluyen gasolinas, disponibles en el Sistema de Información Energética, están actualizados hasta noviembre del 2018. Sin embargo, el gobierno de México presentó las cifras de diciembre y datos parciales de enero en la conferencia de prensa matutina del 14 de enero. Al no provenir de la misma fuente, la comparabilidad de los datos es incierta por lo cual éstos están resaltados en la gráfica.

El volumen de importaciones de Pemex se mantuvo relativamente estable entre 2017 y 2018. El promedio de importaciones mensuales en los 11 meses reportados de forma oficial en 2018 fue de 594,000 barriles diarios, mientras que en los mismos 11 meses de 2017 fue de 561,000 barriles diarios. Es decir que durante los primeros 11 meses del 2018, Pemex importó un 6% más de gasolinas que en el 2017.

Como se observa en la serie de tiempo, las importaciones de gasolinas de Pemex siguen un patrón estacional: Petróleos Mexicanos importa un mayor volumen de gasolina en noviembre y diciembre. Esto se debe a que, como mencionamos anteriormente, el mes de consumo más importante del año es diciembre. De forma consecuente, históricamente Pemex ha importado un mayor volumen de gasolina en noviembre para tener inventarios a principios del siguiente mes, e importa un mayor volumen durante diciembre para satisfacer esta demanda.

En los cinco años previos al 2018 para los cuales contamos con información oficial completa, las importaciones de noviembre y diciembre en conjunto representaban un poco menos del 20% de las importaciones anuales. Sin embargo, en 2018 la importación de noviembre y diciembre representó el 16% de las importaciones del año. En diciembre de 2017, Pemex importó 671,000 barriles diarios mientras que en diciembre de 2018 importó 559,000 barriles diarios; 112,000 barriles diarios menos que representan una disminución de 17%. Si bien Pemex no dejó de importar gasolinas, sí importó un volumen inferior al mismo mes del año anterior y menos que en noviembre.

¿Por qué se importó menos gasolina en diciembre del 2018 que en diciembre 2017 o noviembre 2018? ¿Por qué se decidió cerrar los ductos en conjunto mientras se importaba menos gasolina que en periodos previos?

***

El análisis de los datos disponibles sobre las cifras del mercado de gasolinas en México nos deja varias lecciones. El nuevo gobierno y la nueva administración de Pemex decidieron lanzar la estrategia contra el robo de combustible en condiciones desfavorables. Como analizamos previamente:

• Diciembre es el mes con mayor demanda histórica de gasolina.

• Varias Terminales de Almacenamiento y Reparto (TAR) estaban vacías y el inventario nacional de gasolina se encontraba en su nivel más bajo del año.

• La producción de gasolinas del sistema nacional de refinación se encontraba en uno de sus niveles históricos más bajos.

• Las importaciones realizadas por Pemex fueron inferiores al mes anterior y a diciembre del año previo.

 

Los datos de estas cuatro fuentes de información en conjunto sugieren que antes del anuncio del cierre de los ductos, Pemex ya enfrentaba una situación muy compleja para satisfacer la demanda de diciembre. Para mantener niveles de inventario constantes, asumiendo una demanda similar a la de años anteriores y observando el nivel de producción de las refinerías nacionales, era necesario importar por lo menos 666,000 barriles de gasolina.7 Sin embargo, en este periodo Pemex importó 559,000 barriles diarios, una cifra menor que en años o meses anteriores.

Por otro lado, al momento de de lanzar el plan contra el robo de combustible y cerrar los ductos, el sistema nacional de almacenamiento estaba en los niveles de inventarios más bajos del año. A inicios de diciembre Pemex contaba con inventarios de gasolina de dos millones 426,000 barriles, el equivalente a 2.85 días de consumo. Estos inventarios corresponden al 70% del máximo del año. Es decir que más allá de la baja capacidad de almacenamiento por falta de inversión, las Terminales de Almacenamiento y Reparto (TARs) no estaban llenas.

Cabe resaltar que, de acuerdo con los datos presentados por el gobierno, Pemex importó en promedio 764,000 barriles diarios durante los primeros nueve días del año. Estas cifras no son comparables con la serie histórica porque no representan a un mes entero. Sin embargo, podrían indicar un aumento significativo en el volumen de importaciones, quizá para compensar el déficit que se presentó a fin de año. En caso de que este ritmo de importación se sostenga durante el resto del mes, implicaría que Petróleos Mexicanos importó 28.8% más de gasolina en enero de 2019 que en enero de 2018 (764,000 barriles diarios vs. 593,000 barriles diarios), el enero con mayores importaciones de los últimos seis años.

Por otro lado, en diciembre, las importaciones de gasolina llevadas a cabo por privados fueron de 41.9 mil barriles diarios. Éstas representan un volumen significativamente superior al histórico. En 2017 el promedio de importaciones de privados fue de 1,700 barriles diarios, y en los meses reportados de 2018 fue de 21,000 barriles diarios. Sin las importaciones privadas en diciembre, que permitieron compensar 39% del déficit, la escasez de gasolinas pudo haber sido mucho más grave de lo que hemos vivido estas primeras semanas de 2019.

Frente a este cúmulo de datos, la incógnita se refuerza: ¿Por qué cerraron los ductos en diciembre? ¿Cuál era la urgencia?

 

Jorge Andrés Castañeda
Coordinador de proyectos en el Instituto Mexicano para la Competitividad A.C./p>

Sebastián Garrido
Profesor-investigador del Laboratorio Nacional de Políticas Públicas (LNPP) en el CIDE y Catedrático Conacyt.


1 Por ejemplo, para calcular la demanda promedio de gasolina de enero, sumamos el valor de la demanda de enero de 2012, 2013, 2014, 2015, 2016 y 2017 y lo dividimos entre seis.

2 Por motivos que no han sido precisados por la Secretaría de Energía, este portal dejó de funcionar desde -cuando menos- la mañana del sábado 12 de enero. Esto nos deja sin una fuente de información fundamental para entender y evaluar cuáles han sido las implicaciones del plan contra el robo de combustible.

3 Este volumen es apenas suficiente para 2.3 días de consumo si se considera la demanda promedio para el mes de diciembre entre 2012 y 2017 (849,000 barriles por día).

4 Pemex también es socio de una refinería en Texas cuya producción no se incluye en las cifras nacionales.

5 La serie graficada comienza el 6 de abril de 2018 porque ese es el primer mes para el cual la base de datos tiene información para todas las semanas.

6 Por default, el SIE muestra los datos de 2018. Para ampliar la serie especificamos el rango temporal usando el botón de “Opciones”.

7 Diciembre es el mes de mayor demanda del año y el consumo promedio de los últimos años es de 850 mil barriles diarios. Durante diciembre las refinerías nacionales reportaron una producción semanal promedio de gasolina de 184 mil barriles diarios. La diferencia es de 666 mil barriles diarios para mantener inventarios constantes (850 – 184 = 666).

 

22 comentarios en “¿Por qué hubo desabasto de gasolina en diciembre?

  1. La respuesta a la pregunta central de este buen artículo puede ser la creencia del nuevo gobierno en la Teoría de Choque. Esta implica una situacion de escándalo en la cual la población no puede permanecer indiferente. Tiene que tomar partido y opinar.

  2. Excelente articulo. Poco frecuente en Mexico el analisis de politicas publicas con datos duros y criterios independientes. Felicidades

  3. Un resumen bastante completo que nos da una idea del estado de desabasto de gasolina a fines de 2018. solo nos queda especular las razones por las que el gobierno de la 4T tomo esta decision, o bien tenian los datos y usan esta guerra para apaciguar a la ciudadanía o estan tomando decisiones si tener todos los datos sobre la mesa. ¿Cual es mas grave?

  4. Al parecer la causa de nuestro problema es que la Refinería Deer Park TX. que es propiedad de Pemex y Shell presenta problemas de desabasto desde agosto de 2018, no hay que ser amarillista con AMLO

  5. Una excelente investigación!. Gracias por compartirla. Esto nos puede ayudar a tomar medidas preventivas para planear el 2019.

  6. Mi opinión es para que no les explotara la bomba en las manos del desabasto de gasolina que habría ya en diciembre desde el momento en que estaban vacías o casi vacías varias terminales de almacenamiento, además de importar un número mucho menor en noviembre. Creo que esto lo fraguó el gobierno anterior de Peña para acreditar cómo inexpertos, ineficientes, ignorantes al nuevo gobierno y que la población se les fuera encima por la falta de gasolina que se ocasionaría. Esto se planeó desde el gobierno anterior para provocar un caos y desestabilizar al nuevo gobierno.

    • Solo acuérdate que el equipo de amlo tenía ya varios meses participando en casi todas las decisiones del gobierno, el TLCAN, y otras más, ya hasta andaban vendiendo el avión presidencial. Este problema lo dejaron pasar por inexpertos e incompetentes en las responsabilidades que les fueron encomendadas. Se les fue el tiempo ( casi 5 meses) en payasadas y escandalitos, en lugar de tomar las riendas y enfocarse en lo importante

    • Por lo general el Gobierno saliente ya no toma decisiones de compra el último año porque el presupuesto del próximo año ya no les corresponde ejercerlo porque casualmente llegan otros a tener que tomar las decisiones ; aunado a eso recuerde que hay un proceso de entrega recepción en el que se vio muy activo el Gobierno entrante meses antes de tomar protesta en diciembre (ahí se informa qué hay pendiente y que no) y si le importa al nuevo Gobierno si no le dicen pues es su responsabilidad preguntar, a partir de diciembre de 2017 es responsabilidad del nuevo gobierno implementar las políticas públicas que crea convenientes para la población y ser corresponsable de esas decisiones bastantes años tuvo para planearlas y preverlas ¿no cree?

  7. Bastante interesante, desconozco las verdaderas razones o las respuestas a tu continua pregunta de: ¿Por qué en ese momento se decidió atacar? Sin embargo creo que se ha respondido indirectamente por el gobierno, partamos de que indiferentemente haya comenzado desde la primera semana o la segunda semana, pornoonie entendí, hubieran sido los mismo número, entonces partiendo de ahí digamos que se inició inmediatamente cuándo se llego al poder… Lo cual tira bastante cualquier pensamiento conspiratorio, básicamente se llego al poder y se peleó frontalmente, bajo su famosa frase “cero impunidad, cero corrupción”. Ahora bien, el momento para el consumo fue el menos idóneo… Tal vez, si nos enfocamos que el consumidor sale perdiendo…. Sin embargo, no comparto la idea tñde tiempo idóneos para atacar un robo… supongamos que entran diario a robar a tu casa, no creo que en algún momento digas…. “Mejor me espero a mañana a ir con la policía por qué hoy no me conviene”, es bastante simple mi idea pero toma la base del pensamiento. Gran trabajo, felicidades!

  8. Felicidades, excelente trabajo de investigación y análisis.
    Tengo una duda, ¿Por qué a pesar de la mala estrategia, mal momento, etc, en algunos lugares como el sureste la tendencia es que precio del litro ha estado bajando?

  9. Este articulo me da un panorama mas claro de la situación en México…a que apostamos?…a un gobierno inepto o a una cultura de corrupción desde la cuna?

  10. El análisis expuesto en el artículo solo toma en cuenta la parte interna de las capacidades de almnacenamiento de combustible y deja de lado las variables externas, como que si no se actúa pueden suceder dos cosas:
    1. Paralisis por análisis, de manera que de tanto estar previendo todos los efectos secundarios que pueda haber, nunca se actúa.
    2.- La estrategia se filtra a los implicados en el robo de combustibles, con las consecuencias que esto pueda traer.
    La decisión puede haber sido tomada de la manera que se lleva a cabo un emprendimiento o el escribir un libro, es decir, mejor tener un borrador imperfecto pero terminado que una obra perfectamente escrita pero incompleta, o en el caso de un emprendimiento, tener un producto minimo viable. Dados los resultados, fue una buena opción actuar de esta manera, pues el desabasto no ha sido tan grave como los agoreros del apocalipsis decían y el robo de combustibles disminuyo drásticamente

    • Mejor respuesta al cuestionamiento expuesto para no razonar, sino arengando a a quienes quiere exaltar en contra.

  11. Pues datos duros, duros, no los aprecio, pues es muy fácil hacer inventario, costó y consumo, por promedio. Y lo que observo bien es que al inicio de operaciones de la 4T, por motivos igualmente de promedio (pa joder), al entrante le dejo con bajos niveles de reservas y pedidos por debajo de los promedios que bien manejan, y además estás en sus marcas! Para abrir el o los muchos boquetes, bueno pues a tirar lo poco que quedaba. Y entonces contesta tu mismo, porque lo decidieron hacer así!. Porque en ese momento, porque no te preguntas como es o debe ser el control de salida despacho y entrega de producto. Salen diez, se transportan 10, y llegan 10?..

  12. Excelente información. independientemente de los errores de diciembre, nos deje ver que tenemos un gran problema, dificil de resolver a corto plazo. No se vale decir que el gobierno anterior tiene la culpa; para eso tuvieron varios meses en proceso de transicion.

  13. Mejor respuesta al cuestionamiento expuesto para no razonar, sino arengando a a quienes quiere exaltar en contra.

  14. Para complementar, no responder la tan trillada pregunta, cabe destacar que el presidente declaró una emergencia el desabasto de combustible y tomó la decisión de adjudicar de manera directa la compra de las pipas.. igual y no es tanto dinero pero es un hecho que no se apego a la ley de adquisiciones del Estado en la que se obliga a realizar licitación con una compra esta magnitud salvo que se esté en estado de emergencia.

  15. Jorge Andrés, Sebastián, gracias por un trabajo bien hecho. Su investigación es extraordinaria y clara; simple de entender, y… Se confirma una vez más que las empresas propiedad del estado son absolutamente inviables. No existe el interés y el cuidado que un propietario en persona o un accionista pondrá en cuidar y atender su inversión, haciendo que la empresa rinda utilidades y no desperdicie recursos. Las empresas estatales son siempre el botín de la camarilla en turno, e invariablemente saqueadas, háblese del país del que se hable, pero muy especialmente países como el nuestro, donde la opacidad y la falta de seguridad jurídica, reinan. Del artículo saco algunas muy personales conclusiones. Sí, da la impresión que el gobierno saliente les dejó un cuete en las manos a los llegaban, mal por ellos, peor para lo que llegan, pues no muestran sino su ignorancia, incompetencia e inocencia en las artes empresariales. Los chamaquearon, como se dice coloquialmente. El cuete les tronó en las manos y la salida fácil y desconsiderada fue: “cierra las llaves e inventemos la lucha contra el robo de combustibles o huachicol”, como la razón de peso para justificar la crisis. Y como siempre pasa con los gobiernos populistas y de un solo hombre, que se jodan los ciudadanos, yo estoy bien y todo lo que hago está bien. La jugada sin imaginarlo, le salió mejor de lo que esperaba a López. Si hace las cosas bien, puede sacarle mucho jugo y lo mejor, poner fin (Sic) al saqueo de Pemex, pero cierto es, México, estamos en manos de unos incompetentes, liderados por un populista – pésima combinación – Solo hay que voltear a Venezuela para ver lo que le espera a México. Saludos…

  16. Muy interesante la investigación y la presentación de información, les agradecería que esta fuese enriquecida con referencias a las adecuaciones que requiren las refinerías para procesar la mezcla mexicana y a los costos logisticos

  17. Lo que queda claro y es muy preocupante es que amlo ha mentido al pueblo de México. Ya sea por incompetencia o por alguna razón que a la larga saldrá a la luz, la crisis de abasto muestra incompetencia, manipulación y, sobre todo, una gran irresponsabilidad.
    Su “guerra contra el robo de combustible” es tan poco clara como la de Calderón contra el narco. Ambas parecen tener el mismo resultado: es peor el remedio que la enfermedad. Si cuando había robo no había desabasto ni muertos por explosiones, y ahora que se “combate” (nadie sabe cómo, pues cerrar los ductos ni es verdad ni es solución alguna) hay desabasto y muertos, pues no parece ser una estrategia prudente, más bien incoherente.
    Antes de la “guerra contra el narco” no había cientos de miles de muertos y descabezados, y regiones debastadas, durante ésta, sí; curioso, ¿verdad?
    Hay demasiadas cosas que no encajan, demasiadas preguntas que amlo se niega a contestar con claridad y datos; sólo recurre a descalificaciones absurdas y tramposas para evitar dar respuestas.
    Las víctimas de Tlahuelilpan no son un “evento aislado”, sucedió justamente durante el arranque de su “guerra contra el huachicol”; hay responsabilidades que deben aclararse. ¿Por qué no cerraron el dichoso ducto? ¿Por qué el ejército no hizo nada?
    Cerrar los ductos no es ninguna estrategia, es absurdo. ¿Los cerrarán para siempre? ¿Otra inversión tirada a la basura? Las pipas encarecen el servicio, son menos eficientes y peligrosas, y se las robarán aún con más facilidad. Esto no tiene sentido por más que clamen justicia contra el robo de combustible. Las pipas no resuelven el robo, lo facilitan.
    La población y la economía necesitan combustible, le guste o no a amlo, de otro modo podemos empezar a caer en problemas de producción, distribución y movilidad que pueden generar una reacción en cadena, una bola de nieve.
    Gracias por el análisis y los datos para sustentarlo. Un trabajo muy serio, gracias

  18. El motivo me parece sencillo: o ahorrar, o dejar de gastar un dinero que probablemente o no se tenía o se decidió usar para otras cosas. Lo malo es que AMLO promete no mentir y es lo que ha hecho.