En su libro La naturaleza de las cosas (1572) Paracelso dio la receta para hacer un homúnculo (un hombre de 30 centímetros de alto): “Poner a pudrirse el semen de un hombre en una calabaza sellada y para una mayor putrefacción meterla en el vientre de un caballo durante cuarenta días, o hasta que al fin empiece a dar señas de vida, movimiento, o agitación. Si, luego de esto, se le nutre y alimenta cuidadosamente con los misterios de la sangre humana, y se le conserva durante cuarenta semanas en el calor perpetuo y parejo del vientre equino, se convierte entonces en una verdadera criatura viva, con todos los miembros de un niño nacido de mujer, pero más pequeños. A esto le llamamos homúnculo; y en lo sucesivo hay que educarlo con el mayor cariño y fervor, hasta que crezca y empiece a dar muestras de inteligencia.

 

Fuente: TLS, junio 5, 2018.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.