Mucho se ha dicho en estos días que la corrupción, la violencia, y en general, el enojo del electorado mexicano agraviado tras el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto facilitó la victoria de Andrés Manuel López Obrador en las pasadas elecciones presidenciales. En este artículo exploro un factor adicional que también pareciera asociarse a la exitosa campaña de López Obrador en 2018: la nostalgia. López Obrador y su partido MORENA (“Movimiento de Regeneración Nacional”) reiteraron en numerosas ocasiones que su candidatura buscaba volver al modelo económico anterior al que se implantó en México durante los años ochenta. Y no sólo eso, su discurso parecía contener un dejo nostálgico sobre tiempos pasados. No en pocas ocasiones el entonces candidato refirió que su movimiento buscaba “la regeneración del país” porque, como sentenció en un mitin en el Estado de México el 13 de abril pasado: “es preferible el pasado que México vivió entre 1940 y 1982 que el horror que vivimos ahora”. En las siguientes líneas analizo el recibimiento que la propuesta lopezobradorista de “regeneración” tuvo entre la opinión pública, que—como es de esperarse— fue particularmente positivo entre los votantes lopezobradoristas.

Ilustración: Víctor Solís

¿Por qué ganó López Obrador?

Una de las preguntas esenciales para analizar lo que sucedió el domingo pasado es entender las razones por las que los votantes apoyaron (de manera abrumadora) a Andrés Manuel López Obrador. De hecho, como parte de mi investigación,1 analicé los factores asociados al voto pro-AMLO en base a una encuesta telefónica representativa a nivel nacional2 levantada los días anteriores al día de la elección (entre el miércoles y el viernes pasado). En primera instancia, le pregunté directamente a los votantes lopezobradoristas por qué pensaban votar por López Obrador. Y, en segundo término, analicé algunas variables que suelen estar asociadas al voto: el enojo sobre la situación del país, así como la percepción sobre el nivel de corrupción, inseguridad y el estado de la economía en México.

La gráfica 1 reporta las respuestas espontáneas que los votantes lopezobradoristas reportaron como la razón principal por la que iban a votar por Andrés Manuel López Obrador. Como se aprecia en la gráfica, dichas razones están agrupadas en dos categorías: la primera reúne aspectos positivos del candidato (73% de las respuestas espontáneas), y la segunda categoría agrupa aquellas respuestas cuando el entrevistado enlistó un aspecto negativo de los otros partidos (PAN y PRI) para votar por López Obrador (20%). El “cambio” (26%) así como las propuestas de AMLO (25%) son por mucho las principales razones citadas por los votantes lopezobradoristas.

Gráfica 1. ¿Cuál es la razón principal por la que piensa votar por Andrés Manuel López Obrador? (Respuesta espontánea)

Sin embargo, como suele recordarnos los estudios de metodología por investigación de encuestas (survey research methodology) a veces la información que nos proporcionan los votantes puede estar sesgada (social desirability bias) o incluso, muchos votantes no pueden expresar cuál es la razón por la que votan por algún candidato y tienden a expresar generalidades (e.g. valence issues). Por lo anterior, analicé en las siguientes líneas la asociación de algunas variables—que conocemos que son predictores del voto—y la intención de voto.3 Por espacio no reporto la asociación entre variables socioeconómicas e intención de voto ya que—como ya se observa en otros análisis que se han publicado recientemente—no existen grandes diferencias en términos de género, edad o educación.

Por lo anterior, mi análisis se concentra en la percepción sobre la situación del país—tanto económica, de corrupción y de violencia— entre votantes lopezobradoristas, anayistas y de Meade. En la gráfica 2 destacan varios puntos. Como es de esperarse, los votantes de Meade tienen una percepción menos negativa sobre la economía, situación de inseguridad y de corrupción que los votantes lopezobradoristas y anayistas. Sin embargo, a pesar de apoyar al candidato del partido en el gobierno, su percepción es negativa (4 en la escala 0 a 10, en rubros como la inseguridad y corrupción, 5.9 en la economía).

También destaca que los votantes lopezobradoristas y anayistas no parecen tener una percepción muy diferente sobre la situación del país (las diferencias no son estadísticamente significativas). En otras palabras, tanto los votantes lopezobradoristas y anayistas comparten una percepción bastante negativa sobre la situación de la economía, pero particularmente sobre la situación de corrupción y de violencia en el país.

Adicionalmente, pregunté a los entrevistados qué tan enojados se sentían con la situación actual del país. Como en el caso anterior, les pedí que se ubicaran en la escala 0 a 10 donde 0 es no estar nada enojado y 10 es estar muy enojado. Como en las preguntas anteriores, no hay mucha diferencia entre votantes lopezobradoristas y anayistas: ambos se encontraban bastante enojados con la situación del país (7.3 y 7.6) más que los votantes de Meade (6.0).

Gráfica 2. Percepción sobre la situación del país

Usando una escala que va del 0 al 10, en donde 0 significa mucho peor y 10 significa mucho mejor, ¿cómo diría usted la situación económica / de violencia /de corrupción comparada con la situación que tenía el país hace cinco años?

En una escala de 0 a 10, en donde 0 significa no estar nada enojado y 10 significa estar muy enojado, ¿qué tan enojado se encuentra
usted con la situación actual del país?

Dado estos resultados, pareciera que el diagnóstico del país en estos rubros no era muy diferente entre los votantes de oposición. Sin embargo, como analizo en la siguiente sección, parecería que la visión sobre el futuro del país si distinguió a los votantes anayistas y lopezobradoristas, lo que se traduce igualmente en un distinto grado de apoyo a algunas de las políticas de “regeneración nacional” propuestas por López Obrador, sobre todo en el área económica.

“Politics of Nostalgia” y el votante lopezobradorista

Una de las hipótesis que se han examinado en distintas elecciones en el mundo es el comportamiento de la “nostalgia” en tanto que existen votantes que apoyan realidades que el país ha vivido con anterioridad (ya sea políticas, económicas o incluso sociales).4 Por lo mismo analicé el grado que la “nostalgia” se asocia a las actitudes de los votantes en México, particularmente entre quienes apoyaron a López Obrador. En primera instancia, incluí una adaptación de la pregunta realizada por Robert P. Jones en su libro “The End of White Christian America” por medio de la cual identifica a los votantes estadounidenses críticos con los cambios que han ocurrido en la sociedad americana en las últimas décadas “Desde los años 50s, la cultura mexicana y la forma de vida en México han cambiado para empeorar”. Los resultados los reporto en la gráfica 3 y destaca que ninguna variable socioeconómica—educación, género o incluso edad—parece estar asociado a ser crítico con los cambios que han ocurrido en México desde los años 50. Sin embargo, sí existe una división partidista: los votantes lopezobradoristas son más críticos con la forma de vida en México que los votantes anayistas o de Meade (70 por ciento considera que la cultura mexicana y la forma de vida de México han cambiado para emporar). Sin embargo, esta relación sólo constituye una primera aproximación dado que no queda del todo claro qué es exactamente lo que genera nostalgia entre dichos votantes, dado que el fraseo de la pregunta es bastante general.

Gráfica 3. Desde los años 50, la cultura mexicana y la forma de vida en México han cambiado para empeorar…




La segunda estrategia que seguí fue incluir una serie de declaraciones realizadas por el entonces candidato, Andrés Manuel López Obrador, sobre la dirección política, económica e incluso social del país en las cuales expresara implícita o explícitamente un dejo nostálgico por tiempos pasados. En la gran mayoría de los casos, las preguntas incluyen la cita textual de lo que en su momento declaró el candidato presidencial para evitar cualquier tipo de sesgo o sobreinterpretación. En la gráfica 4 reporto dos preguntas en las cuales se indaga si el entrevistado está de acuerdo o en desacuerdo—basado en una escala que va del 0 al 10— con dos declaraciones que realizó López Obrador de naturaleza política y social. Aunque estas declaraciones no fueron ampliamente reproducidas por los medios de comunicación, pareciera en ambos casos que el entonces candidato celebraba tiempos pasados en el país.

En primer lugar, incluí una declaración que expresa nostalgia con el pasado político del país (“Es preferible el pasado que México vivió entre 1940 y 1982 que el horror que ahora vivimos”) declaración realizada por Andrés Manuel López Obrador un mitin en el Estado de México el 13 de abril pasado. La segunda pregunta tiene que ver más con un dejo nostálgico por tiempos pasados de la sociedad mexicana (“En la época de Cantinflas se respetaba a los maestros”) basado igualmente en una declaración que López Obrador realizó el 7 de junio pasado. En ambos casos destaca la división partidista que generan estas dos preguntas: se observa que los votantes lopezobradoristas expresan más acuerdo que los votantes de Anaya y Meade con que es preferible el pasado que México vivió entre 1940 y 1982 (6.6) así como que en la época de Cantinflas se respetaba a los maestros (8.3). En otras palabras, la nostalgia parece tener una asociación importante con el voto. Es necesario destacar que, si bien las diferencias son estadísticamente significativas, son en promedio ligeramente menor a dos puntos en la escala 0 a 10. En las siguientes preguntas de naturaleza económica se observa una distancia aún mayor.

Gráfica 4. Nostalgia por el pasado político/social en México


Uno de las características de la candidatura de López Obrador es su defensa—explícita en varias ocasiones durante la campaña electoral—del modelo económico que México tuvo antes de los años 80 cuando el Estado era rector de la economía nacional. Igualmente, a diferencia de otras izquierdas en el mundo, durante la campaña evitó apoyar el aumento de impuestos a quienes tienen ingresos más altos (de hecho, juró ante el Estadio Azteca en su cierre de campaña que no aumentaría los impuestos durante su sexenio). Tampoco enarboló una lucha en contra del cambio climático o apostó decididamente por las energías renovables; sino por el contrario, la construcción de nuevas refinerías ocupa un lugar preponderante en su programa de gobierno. Por lo anterior, analicé el acuerdo o desacuerdo entre los votantes con tres de sus propuestas más emblemáticas en terreno económico (Estado rector de la economía, comercio y refinerías) las cuales son consistentes con la posición crítica de López Obrador sobre el modelo económico neoliberal. Como lo muestra la gráfica 5, es en este rubro donde se encuentra las mayores diferencias entre votantes lopezobradoristas y los votantes de Anaya y Meade: entre dos y tres puntos en la escala 0 a 10.

Gráfica 5. Nostalgia por el pasado económico en México



Finalmente, analicé el acuerdo con dos de las declaraciones en las que López Obrador hizo explícito su proyecto de “regeneración nacional”. Aquí, contrario a los rubros anteriores, aunque los votantes lopezobradoristas reportan mayor acuerdo, en general, como lo muestra la gráfica 6, las propuestas de regeneración nacional no reciben gran apoyo. Por ejemplo, la propuesta de “purificar la vida pública de México” recibe menos de 5 entre cada tipo de votantes. Tampoco es bien recibida la declaración de López Obrador que “los mexicanos tienen una gran reserva de valores morales, culturales y espirituales con los que es posible regenerar al país” (menos de 4 en la escala 0 a 10) la cual repitió en distintos momentos de la campaña electoral (por ej. durante la toma de protesta como candidato del Partido Encuentro Social así como en su cierre de campaña en el Estadio Azteca).5

Gráfica 6. La “regeneración” nacional propuesta por AMLO


Las opiniones entre los votantes son una combinación de predisposiciones políticas y señales que las élites mandan (elite cues).6 No es de sorprender que los votantes lopezobradoristas registren mayores niveles de “nostalgia”, dado que el entonces candidato fue muchas veces explícito sobre la necesidad de “regenerar” el país. Igualmente, López Obrador en no pocas ocasiones sugirió que el tiempo pasado fue mejor, sobre todo (pero no exclusivamente) en terreno económico. Este artículo sólo constituye un primer acercamiento al papel que la “nostalgia” tuvo en el electorado en las pasadas elecciones presidenciales donde otros factores también forman parte de la explicación del ascenso del “Movimiento de Regeneración Nacional” y de López Obrador.

 

Rodrigo Castro Cornejo
Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Notre Dame (EUA) Actualmente es fellow del Departamento de Política de la Universidad de Virginia (EUA). Su investigación se centra en opinión pública, elecciones y comportamiento del votante.


1 El artículo académico completo se encontrará aquí.

2 Para levantar la encuesta telefónica se contrató a la firma encuestadora BGC Beltrán, Juárez y Asociados. La encuesta fue realizada a 800 votantes con una muestra representativa a nivel nacional.

3 Los modelos multivariados así como el análisis de variables adicionales (aprobación presidencial, identidad partidista, etc) asociadas al voto se encontrará en el paper académico aquí.

4 Robert P. Jones, “The End of White Christian America”. Para el caso inglés (Brexit): Will Jennings y Gerrry Sotker, “The Bifurcation of Politics: Two Englands”, The Political Quarterly.

5 Lo expresó en diferentes ocasiones, aquí solo unos ejemplos.

6 John Zaller, The Nature and Origins of Mass Opinion, 1992. Cambridge University Press.

 

5 comentarios en ““Politics of Nostalgia” y la Regeneración Nacional de López Obrador

  1. Maestro, ahora, como dice la naquiza: Para todos los mexicanos el Peje es nuestro pastor y nada nos faltará en los próximos 6 años 6. Vale.

  2. “Aún falta muuucho por hacer”.. Carlos Salinas dixit…
    Me parece que la nostalgia se justifica tomando en consideración que el modelo económico implementado en China está basado en el modelo de “Desarrollo estabilizador” con una muy buena dosis de rectoría del Estado que funcionaba en México en la década de los 60-70 en México.
    Suena esperanzador el cambio, la vuelta atrás al pasado, esperemos que el político mexicano tenga en consideración la enseñanza de nuestro pasado inmediato. Al tiempo, los estaremos observando. Viva México..

  3. Los únicos nostálgicos son los del pasado régimen priista y sus alabarderos. Saludos

  4. Estimado Rodrigo Castro, solamente por ahora me gustaría hacer un señalamiento. Me da la impresión de que lleva demasiado lejos su tesis de la “nostalgia” hasta forzarla. Lo digo, sobre todo, porque la mayor parte de los votantes no fuimos adultos o incluso jóvenes antes de la década de los ochentas, de manera que hubiésemos podido tener una percepción clara de la situación de aquel entonces más que por lecturas o anécdotas. La nostalgia por aquello no vivido, es una nostalgia demasiado teórica o demasiado mística. Como aquella famosa nostalgia de los orígenes míticos perdidos que los románticos solían poner en sus versos o de la que los posmodernos hablan cuando ven un vacío de Dios. Me parece importante aquello porque la nostalgia surge de la experiencia directa de un bien perdido, cosa que no nos sucede a la mayoría. Como todos aquellos de las generaciones de los nacidos en los setentas y ochentas, nací y crecí con la palabra “crisis” sonando por todos lados. En suma, tuvimos nuestra infancia o juventud durante la implementación y desarrollo del neoliberalismo. Jamás conocimos el estado de bienestar y hasta suena a una construcción teórica añeja y extraña. Si varias de las propuestas de López Obrador voltean al pasado, no es por eso, considero, que llaman y convencen tanto a los ciudadanos, sino quizás porque parecen sensatas ahora. No es un deseo de vuelta al pasado la razón que llevó a los ciudadanos a tomar esa decisión, sino una mirada al futuro; no nostalgia sino esperanza. Y si lo que el pasado fue y ofreció hoy suena –o sonó a los votantes- favorable para el futuro, no es porque provenga de un pasado mejor, no es por nostalgia, pues. Su procedencia temporal es intrascendente. Y quizás sea un grave error de muchos y de uno, pero lo que dice Obrador nos suena más a futuro que a pasado.

  5. Buen día, quisiera saber la metodología de la investigación y cuántas personas aproximadamente se encuestaron para llegar a las conclusiones que menciona.