Un escritor del The Tonight Show me dijo una vez que la parte más difícil de su trabajo no es la escritura misma. Lo difícil es encontrar nuevos temas con los que hacer chistes cada día. El trabajo es incesante porque abarca cinco días a la semana, cincuenta y dos semanas al año. Escribir no siempre es lo más duro, pero sí puede serlo encontrar sobre qué escribir. Y luego todo depende de darle al humor un ángulo fresco.

Recientemente (2007) el vicepresidente Dick Cheney fue noticia de primera plana cuando de modo accidental le disparó a un amigo durante una salida a cazar. El tema no se prestó de inmediato a un tratamiento humorístico porque el compañero de Cheney resultó seriamente herido en el percance. Sin embargo los comediantes se subieron al tema enfocándose en la destreza del vicepresidente para disparar y evitando toda mención al hombre herido.

Durante su monólogo Jay Leno mencionó que en la apertura de la temporada de beisbol en Washington DC, “el presidente Bush lanzó la primera bola… y Dick Cheney le disparó al primer aficionado en las gradas del segundo piso”.

David Letterman dijo: “Hacía tanto frío en Washington DC, que Dick Cheney le disparó al hombre del clima”.

Incluso el presidente Bush le entró a la comicidad en este asunto. Cuando dijo unas palabras ante el equipo universitario campeón de tiro con rifle —propiamente un equipo de la academia militar de West Point— durante una recepción en el Rose Garden, bromeó: “Muchachos si de casualidad se tropiezan con Dick Cheney mientras están por aquí, a lo mejor pueden darle unas cuantas pistas”.

 

Fuente: Gene Perret, The New Comedy Writing Step by Step, Quill Driver Books, Fresno, California, 2ª. edición, 2009.