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Mann

 

Thomas Mann, Fiorenza, Conaculta/Sexto piso, México, 2009, 151 pp.

El conflicto del profesor Von Aschenbach, planteado por Mann en su novela La muerte en Venecia (1913), contrapone ética y estética, virtud y belleza, espíritu y carne. Esta confrontación la había ya explorado en 1906 en esta su única obra teatral, donde la contradicción encarna en Jerónimo Savonarola, virtuoso prior de San Marcos, crítico de la corrupción hedonista del Renacimiento, y su contraparte, Lorenzo de Médici, amante del arte, la belleza y de la hermosa Fiore. La aventura del montaje de esta obra en México en 1993, dirigida por Juan José Gurrola, es rescatada también en el posfacio del dramaturgo y traductor Raúl Falcó. (Alejandro de la Garza)

 

Pilniak

 

Boris Pilniak, Pedro, Su Majestad, Emperador (prólogo y traducción de Sergio Pitol), Universidad Veracruzana, México, 2009, 196 pp.

Escritor radical de la gran literatura rusa, Pilniak retrató implacable y con técnicas narrativas modernas el surgimiento, auge y envilecimiento de la revolución. Si en El año desnudo (1922) trazó una alabanza del colosal movimiento social como fenómeno casi metafísico, en los cuentos del volumen Caoba (1929), aquí reunidos, registró las transformaciones humanas alentadas por esa sacudida histórica y sus terroríficas consecuencias. A su vez, el cuento que da título al libro es registro vital de la corrompida corte de Pedro El Grande. Acusado de contrarrevolucionario, Pilniak fue arrestado en 1937 y enviado a Siberia, donde murió en 1941. (A.G.)

 

De la Colina

 

José de la Colina, Portarrelatos, Ficticia/UNAM, México, 2007, 96 pp.

Recientemente José de la Colina recibió un homenaje en Bellas Artes para celebrar sus 75 años. En 2004 el FCE reunió sus libros en Traer a cuento, volumen indispensable que muestra la excelente salud de ese género literario en México. El cuento ocurre, sobreviene y agarra por sorpresa. Y refiriéndose al arte de Sherezada escribe De la Colina: “En la naturaleza del cuento está ser caprichoso, imprevisible, impuntual”. Portarrelatos confirma tal aseveración llevada a extremos arriesgados que sólo un maestro consumado es capaz de ejecutar: creatividad lúdica destilada hasta alcanzar un estado puro. (Noé Cárdenas)

 

Miller

 

Rebecca Miller, Las vidas privadas de Pippa Lee, Anagrama, Barcelona, 2009, 294 pp.

Rebecca Miller se dio a conocer con el libro de relatos Velocidad personal, donde explora la condición de varias mujeres bajo suertes cruciales consiguiendo mostrar los abismos de su sensibilidad memorable y perturbadoramente. Esta vez no son varias sino una sola mujer la que merece la atención de Miller. Insospechados egos que alternan en la intimidad de Pippa Lee comienzan a revelarse vertiginosamente cuando ella, “la esposa perfecta que todo artista desea”, y su marido, un exitoso editor octogenario, 30 años mayor que Pippa, deciden vender sus bienes e irse a vivir a una comunidad de jubilados. Las exploraciones narrativas de Miller, agudas y lúcidas, se antojan ampliamente recomendables. (N.C.)

Rushdie

Salman Rushdie, La encantadora de Florencia, Mondadori, México, 2009, 325 pp.

Tras el ajuste de cuentas que significó Shalimar el payaso, Rushdie decidió tomarse un descanso, al menos en lo que toca a sus incursiones por el presente. Ahora estamos en el siglo XVI, en la corte mogol del soberano Akbar Akbar y también en la Florencia de los Médicis. A la manera de Las mil y una noches, esta novela se rige por las leyes del aplazamiento: importan más las historias que el narrador inventa o recrea para regocijo de su público que la revelación del secreto final. Hay brujas de una belleza subyugante, mercenarios, intrigas de palacio, putas irrepetibles y un retrato de Maquiavelo del que ya no querremos desprendernos. (Roberto Pliego)

 

Villoro

 

Luis Villoro, La significación del silencio y otros ensayos, Universidad Autónoma Metropolitana, México, 2008, 358 pp.

A lo largo de seis décadas la obra filosófica de Luis Villoro se ha ocupado lo mismo de Maquiavelo que de Rawls, de Rousseau que de Wittgenstein. Ha vestido la camiseta del marxismo, el existencialismo, el funcionalismo y hasta de la analítica. Y lo ha hecho con un gusto plural, reacio a creer que existe una corriente verdadera. Ya que filosofar consiste en poner la razón al servicio de la existencia humana, para qué suscribir una manera única de pensamiento. Prueba de ello son estos ensayos reunidos, no todos, por supuesto, escritos entre 1948 y 2005 a la luz de una pregunta unificadora: ¿qué somos frente a lo otro? (R.P.)